Dentro del medio arqueológico, concretamente por parte del Sindicato, está circulando un documento donde muestra el fallo con respecto a un juicio de amparo solicitado por dos compañeros arqueólogos que trabajan en Oaxaca en el proyecto Nejapa y Tavela, Sierra Sur, dirigido por la doctora Stace M. King de la Universidad de Indiana. El motivo: fueron boletinados, por parte de la presidenta del Consejo de arqueología, para reprimir su libertad de ejercer trabajo arqueológico bajo el argumento de que estos dos compañeros deben informes al Centro Inah Oaxaca.

    El juicio de amparo fue ganado por los dos compañeros debido a que el juez que llevó el caso consideró que se estaba violando la Constitución Política al no permitir que dos personas ejerzan su libertad al trabajo.

    El razonamiento de este caso quedaría en considerar hasta donde el Consejo de Arqueología, concretamente el presidente en turno, tiene facultades para ejercer sus funciones. Basta recordar que se trata de una figura académica y no una figura jurídica dentro de la Institución.

 A la vez faltaría considerar cuál es la frontera que existe entre ejecer funciones como un servidor público y mezclar problemas personales que haya contraído con las personas. Para este punto basta conocer los antecedentes que pesan sobre este centro de trabajo.

    Y en tercer punto quedaría señalar también el compromiso que un trabajador adquiere al momento de aceptar un trabajo, entiéndase arqueológico en este caso.

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La información compartida adolece del dato principal y este es si en realidad estos compañeros deben informes, en caso de ser afirmativa, nos diría que el consejo tiene razón académica de bloquear a estos colegas y que dichos colegas usan la jurisprudencia para solventar cuestiones academicas y con esto tienen patente de impunidad académica.

En caso de no ser cierta mi suposición retiro lo dicho y solo recuerdo lo que paso en el predio de las ajaracas, donde el pretrexto fue este mismo y sabemos bien que esto cambio al arqueólogo encargado.

Sobre los pleitos en las diversas depencencias del INAH, son algo que es ya un medio de trabajo, se privilegían grupitos de poder,

El problema de los informes es más grave de lo que parece porque de alguna manera casi todos los arqueólogos deben algún informe

solo es una reflexión....


Hola amigo Samuel

En tu comentario justificas que el Consejo de arqueología está justificado para bloquear a los arqueólogos que no entregan informes. Afirmas también que "usan jurisprudencia" para solverntar cosas académicas y lograr su impunidad académica y al final señalas que todos los arqueólogos deben informes.

    Parece que poco se entiende acerca de lo que significa y las consecuencias que acarrea estar ante un monopolio de la arqueología en México. El Inah es la única instancia que puede contratar arqueólogos y es la única institución que se "encarga" de vigilar el patrimonio nacional que constitucionalmente es de todos los mexicanos.

    Adolecemos de ignorancia respecto a los derechos y obligaciones constitucionales que intentan regir la vida de este país; concretamente en los artículos 5, 14 y 16 de la Carta Magna se especifican los derechos del ciudadano mexicano al trabajo; un consejo de arqueología, donde además el presidente NO ES NOMBRADO POR LOS INVESTIGADORES O INTEGRANTES DE LA MISMA INSTITUCION, no está por encima de las leyes constitucionales, sólo es el órgano de "control interno".

     Al emitir un documento donde se prohibe la contratación de dos personas para ejercer su profesión, uno se preguntaría si no hay otras formas para ordenar mejor el trabajo dentro del monopolio arqueológico, que abusando de ese poder absoluto, someten profesionistas de nuestro ramo. Si una "autoridad" emite un documento donde prohiba desempeñar su profesión a otras personas, deberá invocar el fundamento constitucional para ello y argumentarlo consistentemente. Cuando esta fundamentación legal no se cumple, quien emitió dicho impedimento documental se expone a que se le mencione que carece de fundamentación legal.

    Quizá sea necesario incluir en los planes de estudio de las escuelas materias enfocadas al conocimiento de la Constitución Política y el Código penal de cada entidad federativa, ello para manejar nuestro patrimonio con mayor conocimiento de causa.

    No justifico el hecho de que los arqueólogos no entreguen informes al término del trabajo, sin embargo tampoco estoy a favor de que la presidenta del Consejo haga uso de su conocida prepotencia para aprovechar situaciones.

    Yo creo que la solución se basa en boletinar de advertencia a quienes tengan proyectos sobre quienes deben informes y el investigador ya sabrá a lo que le tira si contrata a esa gente...

    Gracias amigo por tu participación. Que tengas buen día

 

 


Samuel Cadenas dice:

La información compartida adolece del dato principal y este es si en realidad estos compañeros deben informes, en caso de ser afirmativa, nos diría que el consejo tiene razón académica de bloquear a estos colegas y que dichos colegas usan la jurisprudencia para solventar cuestiones academicas y con esto tienen patente de impunidad académica.

En caso de no ser cierta mi suposición retiro lo dicho y solo recuerdo lo que paso en el predio de las ajaracas, donde el pretrexto fue este mismo y sabemos bien que esto cambio al arqueólogo encargado.

Sobre los pleitos en las diversas depencencias del INAH, son algo que es ya un medio de trabajo, se privilegían grupitos de poder,

El problema de los informes es más grave de lo que parece porque de alguna manera casi todos los arqueólogos deben algún informe

solo es una reflexión....

Colega Bernarda,  no justifico algo que no necesita ser justificado, por normatividad el consejo hubiera de vetar o prohibir el acceso a excavación a colegas que deban informes, si esto se hiciese no habría excavaciones en México, (sé que algunos dirán que ellos no deben informes, cosa imposible de comprobar), soy de la opinión personal de que la entrega de informes debe de ser sagrada o una obligación profesional ineludible. Pero como menciono esto es algo que padecemos los arqueólogos y se queda como un cadáver en el armario, que en un momento dado  resucita y nos trae consecuencias previsibles.

En el caso que presentas, académicamente la razón le asiste al consejo, presupongo que estos colegas deben uno o varios informes, de lo que se agarra el consejo, para expedir un documento válido y negar el acceso a la excavación. Ahora bien desconozco los problemas que hay en Oaxaca , pero sé que investigadores incluso de plaza están congelados y no excavan en todo el INAH.

Lo que mencionas del monopolio del INAH en materia arqueológica es un tema que requiere un tratamiento especial, ya que son muchas las aristas, las cuales en este momento afectan a estos colegas de contrato, pero recuerda hay muchas maneras de ser congelado en arqueología, esta es una de ellas, y esto no se hace únicamente en el consejo, en cualquier lado existe esta manera de evitar que los arqueólogos de contrato principalmente tengan derecho a ese trabajo, como sabrás pueden usar cualquier pretexto para bloquearte.

Colega, no defiendo ni ataco a ninguna de las partes, debemos privilegiar el trabajo y más si uno lo desempeña, y usted sabe bien que el derecho constitucional al trabajo es inoperante en el INAH, ya que llevan décadas sin abrir una plaza de nuevo ingreso y si eso pudiera demandarse….,

Bueno colega, seguimos en este posteo que es una situación que todos hemos pasado o vamos a pasar en un momento dado

Saludos cordiales y cuidese   

A final de cuentasla pregunta no fue contestada, ¿Deben o no informes? Cuando la gente llega a una directiva se suben en un ladrillito y aprovechan para sacar adelante a su grupo de poder y se hacen de la vista gorda y solapan irregularidades ¿qué se puede hacer ente eso? nada, solo lo que le toca a cada uno cumplir, así de dificil. puesto que no lo hacemos, verdad, jajajajaja

Hola de nuevo amigo:

    ¿Ya leíste el Reglamento del Consejo de Arqueología y las disposiciones reglammentarias para la investigación arqueológica en México?. En este cuadernito viene compilado para qué se formó el Consejo y cuáles son sus funciones. Si pones atención al artículo 18 se habla de recomendar y dictaminar respecto a los proyectos aprobados, sin embargo en ninguna parte señala que el Presidente del consejo tiene mano libre para prohibir que las personas ejerzan su libertad al trabajo. Nadie está encima de la Carta Magna. Creo que deben haber otras vías para resolver este tipo de problemas y evitar que prevalezca la prepotencia o el síndrome del mareo en el tabique. Como bien dices, son muchas las personas que deben informes y el problema no solo es a nivel de contratados ya que se extiende hasta los mismos directores de proyectos.

    Y estás equivocado. No todos debemos informes. Yo no debo ninguno.

Que tengas buen inicio de semana amigo Samuel

   
Samuel Cadenas dice:

Colega Bernarda,  no justifico algo que no necesita ser justificado, por normatividad el consejo hubiera de vetar o prohibir el acceso a excavación a colegas que deban informes, si esto se hiciese no habría excavaciones en México, (sé que algunos dirán que ellos no deben informes, cosa imposible de comprobar), soy de la opinión personal de que la entrega de informes debe de ser sagrada o una obligación profesional ineludible. Pero como menciono esto es algo que padecemos los arqueólogos y se queda como un cadáver en el armario, que en un momento dado  resucita y nos trae consecuencias previsibles.

En el caso que presentas, académicamente la razón le asiste al consejo, presupongo que estos colegas deben uno o varios informes, de lo que se agarra el consejo, para expedir un documento válido y negar el acceso a la excavación. Ahora bien desconozco los problemas que hay en Oaxaca , pero sé que investigadores incluso de plaza están congelados y no excavan en todo el INAH.

Lo que mencionas del monopolio del INAH en materia arqueológica es un tema que requiere un tratamiento especial, ya que son muchas las aristas, las cuales en este momento afectan a estos colegas de contrato, pero recuerda hay muchas maneras de ser congelado en arqueología, esta es una de ellas, y esto no se hace únicamente en el consejo, en cualquier lado existe esta manera de evitar que los arqueólogos de contrato principalmente tengan derecho a ese trabajo, como sabrás pueden usar cualquier pretexto para bloquearte.

Colega, no defiendo ni ataco a ninguna de las partes, debemos privilegiar el trabajo y más si uno lo desempeña, y usted sabe bien que el derecho constitucional al trabajo es inoperante en el INAH, ya que llevan décadas sin abrir una plaza de nuevo ingreso y si eso pudiera demandarse….,

Bueno colega, seguimos en este posteo que es una situación que todos hemos pasado o vamos a pasar en un momento dado

Saludos cordiales y cuidese   

Me refiero al vetó que ejerció en mi persona y otra colega de trabajo por parte de la Delegada del Centro INAH Oaxaca y Presidenta del Consejo de Arqueología Dra. Nelly M. Robles García, acto de autoridad que no impidió el derecho al trabajo, para lo cual expongo lo siguiente: 1. El veto ejercido por dicha funcionaria en mi contra se basa en actos de represalia, ya que ello tiene como antecedente el despido injustificado de más de quince compañeros de trabajo personal eventual del Centro INAH Oaxaca entre arqueólogos, departamentos de informatica, jurídico, biblioteca, administración y choferes entre otros, que con fecha 05 de enero de 2011fuimos separados injustificadamente, muchos de ellos con 15, 10, 6, 8 y 2 años de antiguedad sin que mediara razón o motivo alguno y por el contrario bajo argumentos basados en amenazas, mentiras y engaños se nos despojó del trabajo de manera despóta y autoritaria por dicha funcionaria. Ante estos hechos y por escrito denuncie dicho acto enviando copia del ofico en cuestion a los funcionarios del INAH Central, en ese documento también señale las graves condiciones laborales en las que por largo tiempo se ha trabajado en el Centro INAH Oaxaca y en la zona arqueológica de Monte Albán donde la Dra. Robles fue directora por 13 años, es decir sin prestaciones laborales y sin seguridad social, donde existe un largo historial de despidos injustificados y mucho menos liquidación monetaria; no obstante que gran parte del trabajo sustantivo, de conservación e investigación recae en el personal eventual o contratado. Por ello, se ejerció en mi contra este acto de represalía amen de que sin presentar argumentos, sin derecho de audiencia la Delegada nunca nos recibió o atendió para aclarar el despido y tampoco se nos instruyó algun procedimiento administrativo que justificara nuestra separación del trabajo. 2. El acto autoritario trajo como consecuencia que siendo yo titular de un proyecto de investigación en curso quedará inclonclusa la entrega del informe, no obstante en los tres meses siguientes al despido y sin percepción monetaria alguna asumí el compromiso y se entregó dicho reporte del cual tengo el acuso de recibo. 3. Se acudió al juez federal porque no obstante lo anterior, al dejarnos sin trabajo, con compromisos académicos por terminar, sin derecho a defendernos y de igual modo al privarnos al derecho de audiencia, se nos vetó. 4. El juez fedederal nos otorgó al protección de la federación porque es claro que el Consejo de Arqueología no tiene facultades para prohibir el ejercicio de nuestra profesión garantía máxima que está consagrada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aunado a ello en el oficio emitido por la Presidenta del Consejo de Arqueología no está debidamente motivado y fundamentado. 5. Es sabido por todos, el nivel de autoritarismo e impunidad que varios funcionarios dentro del Instituto ejerecen en contra de colegas arqueólogos por el simple hecho de ser profesionales de contrato y con mayor grado de vulnerabilidad que tienen, sin embargo son pocos casos donde se puede documentar este tipo de abusos y todavía menos los colegas que ejercercen su derecho a defenderse por las represalias y consecuencias de las que ahora estoy hablando. Finalmente, exhorto a los colegas nacionales a denunciar dichos abusos y ha hacer valer sus derechos constitucionales y laborales, una forma de terminar con la impuniudad es mediante la denuncia y haciendo uso de las leyes que nos protegen como ciudadanos y trabajadores; estoy a las órdenes de los colegas que tengan problemas similares para aportar mayores datos e información. Atentamente Arqlgo. Jorge Bautista Hernández                

Hola Bernarda, ahora por aca, con la contestación del colega Jorge, uno de los implicados en este caso, me sirve para aclarar que mi apoyo al consejo es en el entendido de la falta de informes no solo lo autoriza sino los obliga a a tomar cartas en el asunto y una de ellas es negar el acceso a excavación, si ese fue el argumento queda invalidado al entregarse el informe.

Bueno eso pasaría en un país normal, pero en México las cosas son algo raras y en este caso las cosas se salierón de nivel, ya que según puedo observar creo que esto fue una lucha entre bandos, algo que viene de tiempo atrás, si esto no es así, creo que debo de no opinar, pero es el INAH, así que eso supongo. (no tendrá nada que ver Enrrique Fernández?)

las cosas en arqueología cuando sucede esto hay que dejar pasar el tiempo y dejar que la rueda d ela fortuna que son los puestos en el INAH, los deje fuera de los puestos de mando, ya que recordemos que somos de contrato y nunca seremos igual a los de plaza, ya que trabajar sin ninguna garantía ni laboral, ni social, nos colocan como simples peones de lujo.

Como veras compañera los contratados nunca nos hemos organizado para asociarnos y no solo defender nuestro derecho inalienable al trabajo, sino a ser algo institucionalizado en el ambito academico, esto lo digo porque este problema que usted posteo es algo que ha sucedidos, sucede y sucedera y pocos le ganan AL INAH, y pasará el tiempo y muchos colegas habran pasado por este clavario, caer d ela gracia del jefe en turno o caso contrario ser del equipo, en fin

Lere con calma la carta del compañero Jorege y esperemos a ver en que acaba este pleito.

Bueno colega Bernarda que bien que no debe ningun informe, ya que es raro que los informes de practicas de campo ingresen al archivo, pocos maestros de la ENAH, los entregan

saludos y cuidese y espero que este tema sirviera como aglutinador de los colegas que son de contrato y no como otros que pasan sin pena ni gloria, como simple denuncia

Amigo Samuel:

    ¿Aún no ha leído el Reglamento del Consejo de Arqueología, verdad?. Cuando lo lea y lo comprenda podremos seguir con la discusión, en materia legal, respecto a lo que atañe a este órgano ACADEMICO del Inah.

    Y sí, efectivamente en este problema estuvo implicado el compañero Jorge, problema del que tengo noticia a raíz del documento que circuló dentro del Inah por parte del sindicato.

    Por otro lado veo que el problema de actitud de la compañera Almita también se transpone respecto a la situación laboral de los contratados. Una cosa es tener buenos deseos que solo se quedan en un blog y otra es organizar y dejar a un lado esa modorra y valemadrismo que caracteriza a cientos de arqueólogos contratados.

    Por último, los informes que yo he entregado a esta institución no son de "prácticas" de campo. No crea el cuento de que todos los que participamos en discusiones de este tipo aún somos escolapios.

   Que tenga buen principio de semana amigo Samuel.

Samuel Cadenas dice:

Hola Bernarda, ahora por aca, con la contestación del colega Jorge, uno de los implicados en este caso, me sirve para aclarar que mi apoyo al consejo es en el entendido de la falta de informes no solo lo autoriza sino los obliga a a tomar cartas en el asunto y una de ellas es negar el acceso a excavación, si ese fue el argumento queda invalidado al entregarse el informe.

Bueno eso pasaría en un país normal, pero en México las cosas son algo raras y en este caso las cosas se salierón de nivel, ya que según puedo observar creo que esto fue una lucha entre bandos, algo que viene de tiempo atrás, si esto no es así, creo que debo de no opinar, pero es el INAH, así que eso supongo. (no tendrá nada que ver Enrrique Fernández?)

las cosas en arqueología cuando sucede esto hay que dejar pasar el tiempo y dejar que la rueda d ela fortuna que son los puestos en el INAH, los deje fuera de los puestos de mando, ya que recordemos que somos de contrato y nunca seremos igual a los de plaza, ya que trabajar sin ninguna garantía ni laboral, ni social, nos colocan como simples peones de lujo.

Como veras compañera los contratados nunca nos hemos organizado para asociarnos y no solo defender nuestro derecho inalienable al trabajo, sino a ser algo institucionalizado en el ambito academico, esto lo digo porque este problema que usted posteo es algo que ha sucedidos, sucede y sucedera y pocos le ganan AL INAH, y pasará el tiempo y muchos colegas habran pasado por este clavario, caer d ela gracia del jefe en turno o caso contrario ser del equipo, en fin

Lere con calma la carta del compañero Jorege y esperemos a ver en que acaba este pleito.

Bueno colega Bernarda que bien que no debe ningun informe, ya que es raro que los informes de practicas de campo ingresen al archivo, pocos maestros de la ENAH, los entregan

saludos y cuidese y espero que este tema sirviera como aglutinador de los colegas que son de contrato y no como otros que pasan sin pena ni gloria, como simple denuncia

Amigo Jorge:

   Hasta ahora es uno de los pocos casos que han sido ventilados respecto a abuso de autoridad por parte de funcionarios que cuentan únicamente con atribuciones de corte académico. Yo creo que existe una clara línea entre las funciones académicas y jurídicas, sin embargo en ocasiones se rompe, por lo que se suscita el abuso de autoridad. En el documento al que me refiero al inicio de esta disución se entiende la transgresión de los derechos laborales que ocasionó  un funcionario público sin embargo queda la pregunta en el aire: ¿qué sigue después de este acto provocado por el funcionario público? ¿existe alguna llamada de atención por parte de las "altas" autoridades del Inah respecto a esta figura?
   Espero que esto sea una buena llamada de atención para los compañeros que han sufrido algún problema similar. Seguramente han existido otros casos similares que por desconocimiento o por desidia se han dejado en el olvido.

Jorge Bautista H dice:

Me refiero al vetó que ejerció en mi persona y otra colega de trabajo por parte de la Delegada del Centro INAH Oaxaca y Presidenta del Consejo de Arqueología Dra. Nelly M. Robles García, acto de autoridad que no impidió el derecho al trabajo, para lo cual expongo lo siguiente: 1. El veto ejercido por dicha funcionaria en mi contra se basa en actos de represalia, ya que ello tiene como antecedente el despido injustificado de más de quince compañeros de trabajo personal eventual del Centro INAH Oaxaca entre arqueólogos, departamentos de informatica, jurídico, biblioteca, administración y choferes entre otros, que con fecha 05 de enero de 2011fuimos separados injustificadamente, muchos de ellos con 15, 10, 6, 8 y 2 años de antiguedad sin que mediara razón o motivo alguno y por el contrario bajo argumentos basados en amenazas, mentiras y engaños se nos despojó del trabajo de manera despóta y autoritaria por dicha funcionaria. Ante estos hechos y por escrito denuncie dicho acto enviando copia del ofico en cuestion a los funcionarios del INAH Central, en ese documento también señale las graves condiciones laborales en las que por largo tiempo se ha trabajado en el Centro INAH Oaxaca y en la zona arqueológica de Monte Albán donde la Dra. Robles fue directora por 13 años, es decir sin prestaciones laborales y sin seguridad social, donde existe un largo historial de despidos injustificados y mucho menos liquidación monetaria; no obstante que gran parte del trabajo sustantivo, de conservación e investigación recae en el personal eventual o contratado. Por ello, se ejerció en mi contra este acto de represalía amen de que sin presentar argumentos, sin derecho de audiencia la Delegada nunca nos recibió o atendió para aclarar el despido y tampoco se nos instruyó algun procedimiento administrativo que justificara nuestra separación del trabajo. 2. El acto autoritario trajo como consecuencia que siendo yo titular de un proyecto de investigación en curso quedará inclonclusa la entrega del informe, no obstante en los tres meses siguientes al despido y sin percepción monetaria alguna asumí el compromiso y se entregó dicho reporte del cual tengo el acuso de recibo. 3. Se acudió al juez federal porque no obstante lo anterior, al dejarnos sin trabajo, con compromisos académicos por terminar, sin derecho a defendernos y de igual modo al privarnos al derecho de audiencia, se nos vetó. 4. El juez fedederal nos otorgó al protección de la federación porque es claro que el Consejo de Arqueología no tiene facultades para prohibir el ejercicio de nuestra profesión garantía máxima que está consagrada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aunado a ello en el oficio emitido por la Presidenta del Consejo de Arqueología no está debidamente motivado y fundamentado. 5. Es sabido por todos, el nivel de autoritarismo e impunidad que varios funcionarios dentro del Instituto ejerecen en contra de colegas arqueólogos por el simple hecho de ser profesionales de contrato y con mayor grado de vulnerabilidad que tienen, sin embargo son pocos casos donde se puede documentar este tipo de abusos y todavía menos los colegas que ejercercen su derecho a defenderse por las represalias y consecuencias de las que ahora estoy hablando. Finalmente, exhorto a los colegas nacionales a denunciar dichos abusos y ha hacer valer sus derechos constitucionales y laborales, una forma de terminar con la impuniudad es mediante la denuncia y haciendo uso de las leyes que nos protegen como ciudadanos y trabajadores; estoy a las órdenes de los colegas que tengan problemas similares para aportar mayores datos e información. Atentamente Arqlgo. Jorge Bautista Hernández                

Colega Bernarda, conozco el reglamento del consejo, pero algo le aseguro, no defiendo ni justifico lo que se sale del ámbito académico y solo apoyaba el veto por falta de informes, algo que vuelvo a repetir, que para mi son sacrosantos los informes y siendo que el colega Jorge menciona que ya cubrió ese punto, pues ya es imposible apoyar las acciones del consejo y lo que sigue es quitar ese veto, pero se que eso no va  a pasar.

Por desgracia esa es la tónica en el INAH, buscar vetar a los colegas por cualquier pretexto y eso no solo se hace a nivel de los directivos, sino un simple jefe de proyecto, se otorga esas facultades que no le competen, esto es algo comprobable y es algo que todo contratado a sufrido y bueno los de plaza también son bloqueados, en fin es una mala maña de la arqueología o bueno de los arqueólogos y recuerde colegas que el veto no es solo laboral, sino académico, no te dejan entrar a presentar ponencias, colaboraciones, publicaciones etc., en fin necesitas que la camarilla que lleva esta cuestión, tenga a bien permitirte el acceso.

Arqueóloga Bernarda, soy de la idea que esto es una especie de cáncer en el INAH, y los más peligroso es cuando dos grupos de poder entran en pugna y los de contratos son usados como peones en esta "guerrita", por eso preguntaba que si algo tiene que ver ENRRIQUE FERNÁNDEZ en esta bronca?

Amiga Bernarda, la referencia a informes de práctica de campo como estudiantes, es eso, y nunca estaba dirigida a considerarla a usted estudiante, siempre mi política es considerar y por ende llamar colega desde los estudiantes hasta los becerros de plomo, cualquiera que sea arqueólogo es mi colega sin importar los títulos nobiliarios, ya que yo soy un simple licenciadito, pero no me dejo de cualquier doctorcito, cuestión de marcos de referencia. Por lo tanto la pregunta de entrega de informes de prácticas de campo, presupongo que en este tema los maestros, lo obvian, espero que alguien escriba contestando lo contrario, como le digo desconozco como sea la ENAH S XXI.

Con respecto al valemadrismo de los contratados para organizarse, esto es ya una tradición, algo que nace con el contratado mismo, pocos son los movimientos que se han gestado buscando una mejoría en las condiciones de trabajo. Porque? No se ha hecho algo al respecto, es algo que me pregunto, ya que según las cosas falta un elemento aglutinador, cosa que no se ha podido conjuntar en muchos años.

Colega, creo que estas cosas necesitan ser analizadas con mayor profundidad, sino seguirán quedando como gotas de agua en el desierto.

Cuídese y seguimos con esto, ya que le diré que por desgracia estos problemas son el pan de cada día del arqueólogo

Saludos.  

Me parece muy positivo que Jorge haya dado su punto de vista, que está bien fundamentado en la resolución del juez para otorgar el Amparo. Dicho documento anula la acciòn de la autoridad y vuelve las cosas a su estado original; aunque por supuesto, los colegas no han sido restituidos en sus labores. Sin embargo este amparo establece un antecedente importante al cual pueden apegarse otros investigadores que hayan sido afectados en un sentido similar. Por lo anterior considero importante que se hiciera circular el Amparo en la RMA, si los colegas involucrados estuvieran de acuerdo.

La reglamentación del Consejo no contempla mecanismos legales para vetar a los investigadores, por lo que se ha vuelto un uso y costumbre de la autoridad sin fundamentación jurídica, pero aceptado tácitamente por el gremio, otorgándole a un órgano estrictamente académico funciones administrativas y jurídicas que no tiene. Muchos arqueólogos han sido afectados de esta manera; algunos de renombre como R. MacNeish que no volvieron a trabajar en México, no obstante que, como me comento Don Joaquín García-Bárcena en cierta ocasión, no había elementos suficientes para tal desición. Es decir, el veto muchas veces se aplica como una vendetta por parte de algunos miembros del Consejo, que no es necesariamente de quien lo preside, práctica destestable que por supuesto debe sustituirse por procedimientos democráticos y transparentes.

A mi modo de ver, si debe existir un mecanismo legal que permita sancionar actos de negligencia o falta de ética profesional para retirar la licencia a un investigador que ha faltado al código de ética; pero este debería pasar por órganos legales como el Ministerio Público ó la Contraloría Interna del INAH, que son los únicos capacitados para establecer sanciones y no el Consejo.

Bien por los compañeros que valientemente enfrentaron esta situación; es un signo de que las cosas comienzan a cambiar y, con el tiempo y la presión propia de la dinámica social, nuestro INAH deberá actualizarse e instaurar reglamentos modernos y transparentes, aceptando también nuevas tendencias, sin dejar la rectoría sobre la investigación y conservación del patrimonio arqueológico.

Jorge Bautista H dice:

Me refiero al vetó que ejerció en mi persona y otra colega de trabajo por parte de la Delegada del Centro INAH Oaxaca y Presidenta del Consejo de Arqueología Dra. Nelly M. Robles García, acto de autoridad que no impidió el derecho al trabajo, para lo cual expongo lo siguiente: 1. El veto ejercido por dicha funcionaria en mi contra se basa en actos de represalia, ya que ello tiene como antecedente el despido injustificado de más de quince compañeros de trabajo personal eventual del Centro INAH Oaxaca entre arqueólogos, departamentos de informatica, jurídico, biblioteca, administración y choferes entre otros, que con fecha 05 de enero de 2011fuimos separados injustificadamente, muchos de ellos con 15, 10, 6, 8 y 2 años de antiguedad sin que mediara razón o motivo alguno y por el contrario bajo argumentos basados en amenazas, mentiras y engaños se nos despojó del trabajo de manera despóta y autoritaria por dicha funcionaria. Ante estos hechos y por escrito denuncie dicho acto enviando copia del ofico en cuestion a los funcionarios del INAH Central, en ese documento también señale las graves condiciones laborales en las que por largo tiempo se ha trabajado en el Centro INAH Oaxaca y en la zona arqueológica de Monte Albán donde la Dra. Robles fue directora por 13 años, es decir sin prestaciones laborales y sin seguridad social, donde existe un largo historial de despidos injustificados y mucho menos liquidación monetaria; no obstante que gran parte del trabajo sustantivo, de conservación e investigación recae en el personal eventual o contratado. Por ello, se ejerció en mi contra este acto de represalía amen de que sin presentar argumentos, sin derecho de audiencia la Delegada nunca nos recibió o atendió para aclarar el despido y tampoco se nos instruyó algun procedimiento administrativo que justificara nuestra separación del trabajo. 2. El acto autoritario trajo como consecuencia que siendo yo titular de un proyecto de investigación en curso quedará inclonclusa la entrega del informe, no obstante en los tres meses siguientes al despido y sin percepción monetaria alguna asumí el compromiso y se entregó dicho reporte del cual tengo el acuso de recibo. 3. Se acudió al juez federal porque no obstante lo anterior, al dejarnos sin trabajo, con compromisos académicos por terminar, sin derecho a defendernos y de igual modo al privarnos al derecho de audiencia, se nos vetó. 4. El juez fedederal nos otorgó al protección de la federación porque es claro que el Consejo de Arqueología no tiene facultades para prohibir el ejercicio de nuestra profesión garantía máxima que está consagrada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aunado a ello en el oficio emitido por la Presidenta del Consejo de Arqueología no está debidamente motivado y fundamentado. 5. Es sabido por todos, el nivel de autoritarismo e impunidad que varios funcionarios dentro del Instituto ejerecen en contra de colegas arqueólogos por el simple hecho de ser profesionales de contrato y con mayor grado de vulnerabilidad que tienen, sin embargo son pocos casos donde se puede documentar este tipo de abusos y todavía menos los colegas que ejercercen su derecho a defenderse por las represalias y consecuencias de las que ahora estoy hablando. Finalmente, exhorto a los colegas nacionales a denunciar dichos abusos y ha hacer valer sus derechos constitucionales y laborales, una forma de terminar con la impuniudad es mediante la denuncia y haciendo uso de las leyes que nos protegen como ciudadanos y trabajadores; estoy a las órdenes de los colegas que tengan problemas similares para aportar mayores datos e información. Atentamente Arqlgo. Jorge Bautista Hernández                

Con respecto a la colaboración del colega Gustavo, ampliaría sus observaciones y estaría más que de acuerdo en no solo la publicación del amparo, sino del documento expedido por el consejo, es algo que se necesita conocer para normar aún más los diferentes criterios, además con la ley de trasparencia permite su acceso y por ende puede ser publicado en esta red.

Con respecto al veto ejercido por el consejo, hay que aclarar que no solo las autoridades ejercen este ominoso acto, sino simples jefes de proyecto, perdón directores  y hasta investigadores sin dirección de proyecto, las maneras o los motivos de veto son de lo mas disímbolas, lo relevante de este caso es que es por escrito, algo que pocas veces se hace cuando somos vetados en algún proyecto, y son algo que todo contratado siempre va a padecer, han padecido y seguimos padeciendo, ya que recordemos que el veto en EL INAH, no solamente es laboral, sino cerrando caminos, como son la publicación, acceso a ponencias, algunos vetos son tan graves que el investigador jamás vuelve a excavar.

Con respecto a la laguna de un organismo que permita sancionar a los arqueólogos, que incurren en actos fuera del ámbito académico, es algo que solo el INAH  debe de hacer, se debe de evitar inmiscuir a entes perversa como el ministerio público, pero por desgracia el INAH  ha solapado acciones no solo antiéticas,  (cosa que no podemos precisar por no existir un código de ética, que no hace falta cuando se privilegia la investigación a cualquier otro tipo de interés), sino francamente delictivas y estos investigadores siguen gozando de los privilegios de una plaza, y se han dado caso de que se han jubilado¡¡¡¡¡¡¡¡¡  

Como veo las cosas, este asunto es más amplio de lo que parece, ya que si queremos evitar este tipo de sanciones o vetos, se deben de cuestionar so solo los actos de las autoridades, sino de todo y cada uno de los que pueden en un momento dado usar el nefasto  veto, pero veo que solo piden que el consejo no vete y los demás, que se hace con ellos, se les deja seguir esta práctica infausta?

Sería interesante hacer un ejercicio y ver cuántos de los integrantes de la red, no han pasado por el veto o viceverza

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