Legislacion y Patrimonio Arqueólogico de México y el Mundo

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Aportaciones sobre el manejo legislativo, devemos plantear para la protección del patrimonio arqueólogico, generar nuevas ideas tanto a nivel nacional como mundial y que sea reconocida la Arqueología tambíen por saber proteger el pasado que estudia.

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Aportaciones sobre el manejo legislativo, devemos plantear para la protección del patrimonio arqueólogico, generar nuevas ideas tanto a nivel nacional como mundial y que sea reconocida laArqueología tambíen por saber proteger el pasado que estudia.

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DOCUMENTOS SOBRE PATRIMONIO Y LESGISLACION ARQUEOLOGICA

Iniciada por Isaac David Rizo. Última respuesta de Carlos Ricardo Lémuz Aguirre Mar 14, 2011. 6 Respuestas

ES NECESARIO RECABAR LA MAYOR BIBLIOGRAFIA POSIBLE PARA ABORDAR NUEVOS ELEMENTOS QUE AYUDEN A SATISFACER LAS NECESIDADES DE NUESTRAS INVESTIGACIONES ES POR ELLO QUE LOS INVITO A QUE PASEN…Continuar

PATRIMONIO

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Comentario de Isaac David Rizo el septiembre 12, 2011 a las 10:46pm
Hola Irma que bueno que te unes al grupo, una disculpa por no contestar tu mensaje pero apenas vi los mensajes te mando un gran saludo y espero te guste y que también partices en le grupo.
Comentario de Irma Galván Trejo el septiembre 12, 2011 a las 7:05pm
Hola Isaac!  tarde pero ya estoy en este grupo ahora vere los temas1 te envio un saludo afectuoso!!!!
Comentario de Carlos Ricardo Lémuz Aguirre el marzo 14, 2011 a las 3:43pm

Me parecen muy ilustrativas las entrevistas expuestas respecto a la situación de la protección del patrimonio en Mexico y a la relación existente entre los arqueólogos y la responsabilidad de proteger el patrimonio. En Bolivia, la legistación respecto a la protección del patrimonio es precaria, hay muy pocos arqueólogos, las instituciones del estado que estaban encargadas de proteger el patrimonio fueron recientemente desmanteladas y no se cuenta con una política estatal para protegerlo. La nueva constitución aprobada recientemente es ambigua y las nuevas normas emergentes se apuntalan en reglamentos y normas que aún no han sido desarrolladas.

Los Arqueólogos nacionales han sido instruidos o capacitados en arqueología, más que formados, aspectos que entrañan grandes diferencias, pues la formación involucra cuestiones éticas y políticas esenciales. Probablemente esta sea una de las causas que promueven que la comunidad arqueológica este tan poco involucrada y comprometida en la protección del patrimonio y la incidencia política para desarrollar medidas de política pública para protegerlo.

Comentario de Cristian Alonso Hernández el agosto 20, 2010 a las 9:52pm
Nuevo en el grupo

Saludos a tod@s :)
Comentario de Blanca Paredes el abril 10, 2010 a las 1:10pm
Me da mucho gusto que existan personas que compartan el interés de la protección del patrimonio arqueológico y cultural en general, así como el hecho de que haya "pegado la semillita" en las clases de legislación. Por otro lado considero que puede resultar un foro interesante para generar e intercambiar ideas del cómo ofrecer alternativas, saludos para todos
Comentario de Isaac David Rizo el febrero 20, 2010 a las 1:56pm
Hola Colegas en base a sus comentarios, si uno de los problemas es la eduacion hacerca de valor patrimonial a los distintos habitantes que estan o combiben cerca de un sitio arqueologico pero estos mecanismos para tratar con las personas son muy diferentes en cada lugar, ya que puede ir desde por necesidad economica de algunos habitantes hasta el saqueo cientifico o profesional (arqueologos sin etica), claro es necesario desde nuestra parte de nuestra profesion dar nosostros mismos talleres cursos y clases a los diferentes niveles educativos, creo que es parte de nosotros que cuando salimos a campo a investigar los sitios y zonas arqueologicas tambien debemos interesarnos por las comunidades en explicarles su herencia arqueologica y patrimonial, por ello es necesario comenzar desde nosostros mismos ya que si experamos a que los encargados de la SEP resuelvan este problema, hay que esperar sentados, ya que no creo que les importe mucho, por ejemplo un compañero y yo, estamos resolviendo el caso de la zona arqueologica de los petrograbados de cuailama o santa cruz acapixcal, los cuales estan grafitiado,s ya que grupos de adolecentes de una secundaria que esta cerca del sitio van y hacen su vandalismo por el simple echo de no conocer bien su patrimonio y lo que estan dallando por ello un plan que tenemos es hablar con la secuendaria y hacer talleres en donde estos cahvos comprendan y se interesen por proteger y no dañar y uno de los talleres es que ellos creen o agan grafitis con el tema preshispanico y los mejores ser exibidos en la zona, este proyecto que aun estamos planenado mejor creo que es un principio para poder acercanos con la gente y que sepa de su riqueza arqueologica, pero bueno yo espero mas comentarios y ver que mas podemos hacer y discutir en base a este tema, les mando un cordial saludo.
Comentario de Arnulfo Allende Carrera el febrero 19, 2010 a las 11:04pm
Justo ese es el problema: el conocimiento y, por ende, el respeto al Patrimonio deberia estar incluido en la educacion formal desde la primaria no?
Comentario de Gabriela Zepeda García Moreno el febrero 19, 2010 a las 3:54pm
Hola colegas, siempre me ha parecido de enorme importancia la legislación y la protección del Patrimonio Arqueológico. Mi trabajo en Nayarit se enfocó mucho a estudiar el saqueo de las Tumbas de Tiro y algo que observamos fue que no existen mecanismos educativos para que la población en general reconozca su patrimonio y la legislación que lo protege. La tesis de maestría que trabajé en el CIESAS Occidente abordó ese conflicto que aún persite.
Comentario de Fabián Pérez Peña el enero 17, 2010 a las 4:55pm
De antemano un saludo, Isaac.
En verdad bastante interesante los argumentos presentados por parte de la Maestra Blanca y de Bolfy, aun asi la disciplina aun parece ser simplemente un capricho de algunos para satisfacer a su propia persona, muy pocas veces volteamos a ver en que puede ayudar esta disciplina en el campo social, simplemente tenemos la idea de tratar de satisfacer caprichos personales de un modo que nos beneficien a nosotros mismos, por ejemplo una tesis o promover un proyecto para conseguir dinero; gran parte del desarraigo de la poblacion vecina a este tipo de sitios se debe por causa del propio gobierno, ya que al crear obras de supuesta infraestructura en bien de algunos, los habitantes asentados en los ejes de trazo muy pocas veces son considerados por su nivel economico que en el mayor de los casos es bajo o medio, estos individuos al ser desplazados de sus "residencias" optan por asentarse en terrenos con potencial de investigacion, lo cual perjudica gravemente, esto aunado a las injerencias de los gobiernos locales empeora mas las cosas.
Pero en verdad, es necesario seguir escribiendo sobre esto, creo que el mejor reconocimiento para algunos investigadores es dejar a un lado las palabras y motivar los hechos en acciones concretas.
Comentario de Isaac David Rizo el septiembre 8, 2009 a las 9:57pm
Entrevista a Blanca Paredes
___________________________________________________________________
por Almudena López Benito

Blanca Paredes, con formación arqueológica, miembro de la Sociedad Mexicana de Antropología, del Colegio Mexicano de Antropólogos y de la Society for American Archaeology, así como miembro activo de ICOMOS México, profesora en la ENAH y la UNAM, e importante elemento dentro del desarrollo de las primeras declaratorias legales, platicó con nosotros sobre algunos temas importantes del patrimonio y su protección legal en nuestro país:

A: Desde tu perspectiva, ¿cuál es el papel del arqueólogo en la defensa del Patrimonio?

B.P.: Es primordial, aunque hay dos líneas, en donde una defiende mucho que somos en esencia arqueólogos y que no tenemos por qué involucrarnos en tareas por demás difíciles, que conllevan a la protección del patrimonio; y otra que cree que, de hecho, por ser arqueólogos no se puede desligar una cosa de la otra. De hecho por eso estudié arqueología, y por supuesto que también soy investigadora en esencia, pero en este país no se puede dejar una cosa por otra, van juntas, ya que -por lo menos- por ética profesional debes desarrollar, desde el principio de tu carrera, una línea de protección al patrimonio que estudias; porque eres tú el investigador que conoce los sitios, el que está desarrollando la investigación y el que sabe de la importancia que tienen los vestigios, por lo tanto tienes la posibilidad de incidir en los demás sobre la importancia de las culturas y su protección.
---De hecho, creo que estamos llegando a un punto en que debemos hacer una reflexión sobre la colaboración que debemos tener hacia la protección del patrimonio arqueológico.

A: Por lo general las discusiones sobre lo que es o no es patrimonio cultural y, en específico, patrimonio arqueológico son conocidas dentro del medio académico de la comunidad arqueológica; pero en términos prácticos, ¿cómo consideras que es la actitud de los arqueólogos hacia la protección del patrimonio arqueológico?

B.P.: Lamentablemente, la actitud es muy apática; hay ejemplos muy concretos, el más reciente es Teotihuacan, en donde nos hemos visto muy indiferentes ante la situación, porque no queremos involucrarnos; y aunque el problema en general puede analizarse desde muchas perspectivas, siento que no existe el compromiso ni se han creado los mecanismos de gestión pública.
Pero la situación debería ser así de clara: si tú no proteges los sitios, no se pueden registrar ni estudiar. Y estamos llegando a ese extremo.

A.: Entonces, ¿existe o no un verdadero compromiso de parte de los arqueólogos?

B.P.: Yo creo que sí existen arqueólogos que han mostrado su interés, su compromiso hacia la protección del patrimonio, a la vez que realizan investigaciones; pero, lamentablemente, no es la mayoría.
---Somos, alrededor de 300-350 arqueólogos en todo el país, lo cual no es suficiente para la protección de todo el patrimonio; pero, entonces, debería existir un compromiso real y una ética profesional para involucrarse, o por lo menos ayudar, en la protección de los sitios arqueológicos. Si no se tiene la preparación suficiente, si no hay la capacidad suficiente, entonces hay que acercarse a la gente que sabe y trabajar de forma conjunta en la protección del patrimonio.

A: Bueno, y hablando a nivel académico, educativo, si consideramos la formación actual de los arqueólogos en México en materia de legislación, teniendo en cuenta que existe un curso muy general de “Legislación arqueológica”, ¿crees que es suficiente para crear en ellos la conciencia de la importancia del patrimonio cultural?

B.P.: Desde luego que no es suficiente, sin embargo me parece que es un granito de arena muy importante. De hecho, yo doy esa materia en la ENAH y estoy verdaderamente satisfecha de la respuesta que he tenido de los alumnos, ya que veo que sí se interesan y se preocupan por aprender cuáles serían las formas para poder colaborar con la protección del patrimonio.
Considero que, además de ese tipo de materias, deberían existir cursos de postgrado o diplomados con los que se les ayude a quién desee especializarse en esa línea. Parece mentira, pero el hecho de conocer bien la Ley Federal de Zonas y Monumentos Arqueológicos, su Reglamento y su aplicación, es de vital importancia y, sin embargo, existen muchos arqueólogos que no la conocemos lo suficientemente bien, y mucho menos la aplicamos.

A: Y a otros niveles, social, gubernamental, ¿cuál es la situación de México frente a la protección de su patrimonio?

B.P.: Creo que la situación es grave porque, lamentablemente, existen otros problemas prioritarios como son la seguridad, la política, etc., y la cultura se ve subsumida ante todo esto. Entonces, no hay presupuesto suficiente, no hay interés, no hay una política general y clara de cuáles serían las formas de proteger el patrimonio desde la “cabeza”, pues menos lo va a haber desde otras instancias; y aquí involucro a diferentes dependencias del INAH.
---Pero, otra parte del problema es que tampoco se ha sabido involucrar a otras entidades de orden federal, de orden estatal, de orden municipal, y a las mismas comunidades adyacentes a las zonas arqueológicas. Y nuestra labor es, justamente, intentar involucrar a todos, ya que ¿no se dice que el patrimonio es de todos?, entonces todos participemos en su protección, comenzando con quienes -de manera directa- estamos involucrados es eso.

A: Una cosa que a mí me llama la atención es que muchos países que no cuentan con la gran cantidad de bienes arqueológicos, como los que hay en México, muestran una actitud bastante comprometida frente a su protección y conservación. En nuestro país, ¿el problema responde a factores económicos, sociales, políticos…?

B.P.: Yo creo que es un poco de todo; tocaste un punto que es importante: la educación; como institución creo que no hemos sabido cómo incidir, en términos educativos, en la creación de una educación sobre la protección del patrimonio, ya que es importante poder inculcar -desde edades muy tempranas- el conocimiento de la importancia de los vestigios arqueológicos, y luego el cómo -a nivel individual- se puede protegerlos.
---¿Cómo otros países con menos bienes pueden desarrollar esa cultura de la protección? Bueno, nosotros no creamos programas que infundan el amor por esos bienes; entonces por qué no crearlos y enseñar estos valores desde las primarias, secundarias, e incluso a los maestros y las comunidades, infundarles el amor por proteger el patrimonio.
---¿Por qué es importante protegerlo? En un contexto de globalización -término que no me gusta mucho- en el que vivimos, con una penetración de otros valores, ¿por qué no valorar lo nuestro?

A: Entrando de forma general al asunto de la legislación, se puede decir que del trabajo arqueológico se deriva una responsabilidad social que explicaría el hecho de que en México la arqueología constituye una actividad normada, regulada, por ley, pero ¿qué tan activos somos y qué tan capacitados estamos los arqueólogos en materia de legislación del patrimonio?

B.P.: Poco, diría yo; no sería correcto decir que es nulo, ya que existe gente que está muy comprometida y hace hasta lo imposible por proteger el patrimonio. Sin embargo, el desconocimiento de la ley y su reglamento imposibilita que la gente pueda aplicarlos: no la conoce, no sabe cómo actuar, ni actuar coordinadamente.
---Yo he escuchado a compañeros decir que “nosotros no somos policías para estar cuidando el patrimonio”; de acuerdo, pero nosotros somos los especialistas que conocemos la importancia de esos vestigios, y debemos traducir en palabras de alguien preparado en términos legales esa importancia, para que nos brinde las herramientas y los términos en los que podemos actuar. Falta un acercamiento concreto con gente competente, no sólo en términos legales sino también de otras especialidades; se debe actuar coordinadamente, hacer equipos de trabajo en los cuales se solucionen problemas concretos.
---Entonces, creo que nos falta capacitación porque no sabemos, por ejemplo, el significado de que una zona arqueológica sea declarada Patrimonio de la Humanidad; desconocemos las implicaciones el hecho de que un sitio arqueológico sea declarado Zona de Monumentos Arqueológicos; por lo tanto, existe un largo y complejo camino de trabajo para poder difundir los aspectos de la Ley Federal, su importancia, cómo aplicarla, cómo desarrollar proyectos que permitan tener elementos para la protección de los sitios.

A: Tocando un tema más específico, ¿cuál es tu opinión acerca de la iniciativa de “Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación” de 1999, y que ha pasado desde entonces?

B.P.: La iniciativa de Fernández Garza quedó parada, por fortuna, porque tenía puntos muy delicados, pero desgraciadamente se olvidó y se guardó en el cajón; no hemos actuado en correspondencia a esas propuestas. Lo primero, entonces, sería insistir en el conocimiento de la ley y, en seguida -y sólo entonces-, poder juzgar si la ley vigente tiene puntos débiles, para determinar qué podríamos hacer para complementarla en un reglamento; no tanto la propuesta de una nueva ley, sino de un reglamento para enriquecer la ya existente.
---Es necesario estar alerta ante varias propuestas, ya que se trata de un problema muy añejo; existe una gran cantidad de iniciativas en las Cámaras que la comunidad arqueológica desconoce, y que por lo mismo no son discutidas; solamente cuando ya están encima de nosotros, nos alarmamos y discutimos, y finalmente nos olvidamos sin llevar a cabo acciones concretas que ofrezcan una respuesta positiva ante esos problemas.
---Ahí tenemos, de nuevo, el ejemplo de Teotihuacan que da una imagen negativa no sólo del INAH sino también de los arqueólogos, una imagen de que no nos preocupa nuestro patrimonio; y sobre todo, si estamos hablando de una zona arqueológica de las más importantes, por distintas razones. Y así, el problema se extiende a 36 mil zonas arqueológicas registradas.

A: Continuando con lo anterior, esta iniciativa hizo resurgir la polémica en torno a la privatización del patrimonio, pero ¿qué implica la privatización, cuál es tu opinión al respecto, y crees que pueda existir un punto intermedio entre la privatización y el manejo público de los bienes?

B.P.: Yo escribí un artículo que, por los mecanismos de funcionamiento, aún no sale publicado, pero en el que digo “ni abandono, ni tutelaje”; esto es, no hay que caer en los extremos, no hay que ser patrimonialistas sino realistas.
---Esto empezaría de una base en donde hay que actuar a diferentes niveles; empezando porque no tenemos un banco de datos concreto y lo más extenso posible sobre el patrimonio arqueológico, por lo que no podemos planificar una serie de acciones tendientes a la protección del mismo, lo cual es básico. Y, en segunda instancia, si no vamos creando mecanismos o programas de protección, pues evidentemente que los sitios quedan desprotegidos.
---Qué pasa, por ejemplo, cuando alguien va a dar un concierto; ahí sí vamos, protestamos y decimos que no, porque no. A nosotros los arqueólogos nos suelen llamar los “ynos”, porque siempre decimos “y no, y no, y no…”, pero nunca decimos por qué, y tampoco actuamos. Entonces, la gente se confunde porque no estás protegiendo pero tampoco permites que se hagan las cosas.
---Creo que nos falta mucho por aprender, y estamos muy atrasados, sobre la gestión del patrimonio, que para mí tiene implicaciones muy amplias; no se trata solamente de la administración de los sitios arqueológicos, sino de un aspecto que implica investigación -básico-, conservación, protección y manejo de los sitios.
---Tenemos que ser muy astutos y, aunque no estoy a favor de la privatización como tal, debemos aprovechar cosas que -de facto- se dan en beneficio del patrimonio arqueológico. Si permitimos una “Cumbre Tajín”, hay que buscar los mecanismos por los que se proteja la zona arqueológica y estar preparados desde antes, y no que nos rebasen ese tipo de eventos. Si vamos a dar la autorización debe ser con condiciones sumamente estrictas, pensando también en los beneficios que le puede traer a la zona arqueológica. Creo que sí se pueden combinar ambas cosas, pero falta la habilidad y capacidad para saber cómo complementarlas, siempre con la finalidad principal de proteger el patrimonio.
---No es necesario privatizar para esto, se pueden aprovechar aspectos económicos en beneficio de programas de protección; por ejemplo, por qué no de la entrada de esos eventos, destinar una cantidad considerable para exploración, conservación, comprar predios aledaños: un porcentaje que será utilizado en beneficio del patrimonio. Otra forma sería que la gente que asiste a esos eventos destine una cantidad voluntaria a dicha causa; en fin, te podría dar muchas ideas, y ese es justamente mi trabajo: buscar alternativas de protección.
---Por otra parte, el problema de la privatización está latente en nuestro país; tenemos ejemplos muy concretos en el Gobierno de Oaxaca, de Yucatán y de Veracruz con propuestas abiertas y con una ley del año pasado -en particular en el caso de Veracruz-, en la que se habla de administrar las zonas arqueológicas; el peligro que yo observo en este tipo de propuesta es que en realidad no quieren proteger las zonas sino usufructuar con ellas, sin saber cómo protegerlas: ese sería un gran riesgo. Los otros dos casos que menciono, Oaxaca y Yucatán, son también muy fuertes y han estado muy duros en ambas Cámaras para obtener la administración de las zonas, sin contemplar su protección.
En estos casos, creo que el INAH debe presentar alternativas ofreciendo el desarrollo de programas conjuntos, dejando muy claro que la protección es primero. Son asuntos que hay que analizar muy cuidadosamente.

A: Se puede ver que la problemática es amplia y que hay distintos problemas específicos a resolver a distintos niveles, pero si existiera una “lista de cosas por hacer” en torno a la legislación arqueológica, ¿cuál de ellas sería prioritaria?

B.P.: Necesitamos sentarnos a hacer una reflexión muy detallada de la situación y tener una claridad de lo que está pasando, para después ver qué perspectivas reales de acción tenemos; esto va también con la necesidad de ser realistas sobre el presupuesto que tenemos, y no usarlo como pretexto para no actuar.
---Creo que tenemos que crear programas concretos de protección y, paralelamente, tomar las riendas de su aplicación y su difusión/divulgación, y actuar en programas coordinados con los gobiernos de los Estados, los municipios y las localidades. Necesitamos la ayuda de esas instancias, lo cual además lo marca la ley pero no lo hacemos.
---Se me ha dicho que nosotros, como Instituto, no tenemos por qué hacerlo ni tenemos la capacidad de hacerlo solos; razón que apoya mi idea de incorporar a las otras instancias gubernamentales, pero el INAH sí debe involucrar a las instancias que mencioné en la protección del patrimonio, pero también a empresas privadas, ¿por qué no?
---Otro punto importante es difundir lo que hacemos como arqueólogos, difundir la investigación que se hace en México; qué pasa cuando se descubre algo en Egipto, pues recorre todo el mundo, ¿y lo de nuestro país? Tenemos investigadores, arqueólogos muy buenos, muy capaces, y muy comprometidos con la protección del patrimonio, así que hay que aprovecharlos y hay que actuar con ellos.

A: Ahora, ¿puedes contarnos un poco acerca de la situación de la zona arqueológica donde trabajas, Tula, sobre todo en lo concerniente a la protección del patrimonio?

B.P.: Con todo gusto, porque para mí significa mucho esta zona arqueológica y me da una pena profunda que se esté cayendo a pedazos. En Tula he colaborado con la delimitación de la zona arqueológica, con la declaratoria como Zona de Monumentos Arqueológicos, y con el decreto exprofeso, lo que quiere decir que es propiedad federal administrada por el INAH.
---Qué pasa, entonces, si las herramientas legales están cubiertas ¿por qué no hay más investigaciones en la zona, ya que es una de las zonas más importantes para Mesoamérica? ¿Por qué las cuestiones de “feudo” entorpecen las acciones en diferentes frentes de la zona arqueológica de Tula? Tenemos que ofrecer, como investigadores, más información de esta zona arqueológica -en particular- y de su importancia para Mesoamérica, así como el por qué es importante protegerla. Es necesario, además, colaborar económicamente con fondos que puede aportar el gobierno del Estado o Secretarías como la de Turismo, y -por ejemplo- una refinería o una cementera, que tanto daño le causan a la zona; hablo concretamente del caso de PEMEX, que puede aportar financiamientos que ya ha aportado en otros casos, desarrollando proyectos de manera conjunta con el área de conservación –que para mí es una de las mejores.
---Una infraestructura que existió en el pasado se está cayendo; el Museo de Sitio está abandonado, y requiere una reestructuración urgente. Yo, de hecho, hice un guión que quedó encarpetado, y es necesario que exista un guión que le permita al público en general -nacional y extranjero- valorar, conocer, penetrar en esa cultura. Hay piezas magníficas y, de hecho, existe una bodega al lado que está totalmente desperdiciada; hay una infraestructura de una cafetería que no se utiliza, con vidrios rotos, techos cayéndose, sin iluminación. Además hay una propuesta nueva del Centro Regional de cambiar la entrada, seguramente porque la gente no quiere caminar; ¿y cómo va a querer hacerlo si no hay indicaciones suficientes que la guíen en el recorrido de la zona?
---Otro problema que presenta esta zona es su cercanía a la Ciudad de México, lo cual ha generado el que, muchas veces, sea el lugar predilecto de las prácticas de campo de los estudiantes de arqueología. Esta situación ha provocado el descuido del trabajo serio en la zona, y debemos prestar atención a esos detalles.
---Así, en general, se puede ver que la situación es muy compleja y que necesita acciones urgentes y muy concretas, porque no es posible que una zona arqueológica como Tula, y como pasa con muchas otras, esté en ese estado.
---
---Así concluye esta entrevista, a la cual la especialista en protección del patrimonio arqueológico, Blanca Paredes, agrega un comentario muy certero y que nos incluye a todos los arqueólogos, al decir que somos nosotros los primeros que debemos interesarnos por el cuidado y conservación del patrimonio arqueológico, ya que sin él nosotros perdemos el fundamento de nuestro trabajo.
 

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