CONDICIONES DE SALUD EN SAN IGNACIO Y LA LOMA, CUAUHTITLAN IZCALLI, SIGLO XVII

Judith L. Ruiz González*

Oana Del Castillo Chávez** 

 

Introducción

Los materiales óseos que fueron empleados para el análisis de salud, provienen de las excavaciones realizadas en el 2001, de un proyecto de salvamento  arqueológico, bajo la dirección de los arqueólogos Raúl García Chávez, Luís Manuel Gamboa Cabezas y Nadia V. Vélez Saldaña. Dicha excavación se llevo a cabo previo a la construcción de 6 244 viviendas en el sitio nombrado como San Ignacio y La Loma, que se encuentra cercano al pueblo de Axotlan, localizado en el municipio de Cuautitlan Izcalli, Estado de México, justo en colindancia hacia el norte con el municipio de Tepoztlan (García et al., 2001); del lado occidental del área de excavación se logro recuperar parte de lo que fue un panteón colonial, el cual causo, en su época, un fenómeno de intrusión para la época que le antecedía, ya que también se logró recuperar restos de construcciones de diferentes fases de la época prehispánica (imagen 1).

 

Imagen 1. Ubicación en rojo del área donde se realizaron las excavaciones (Gracia et al., 2001).

En cuanto a la temporalidad del complejo funerario, se sabe que pertenecen a la época colonial. Los arqueólogos lo dedujeron a partir de las características culturales que brindó el contexto arqueológico, así como de las fuentes históricas. Debido, a que de manera general corresponden a individuos depositados en decúbito dorsal extendido, con brazos flexionados, como a la usanza cristiana, además de haber sido encontrados en hileras y columnas; la orientación que presentan es con miras al este, que tiene una prevalencia en las practicas funerarias instauradas durante la época colonial (Rodríguez, 2001). También se reafirma la cronología a partir de las siguientes causas: al inicio de la colonización, los españoles, en la región de Cuautitlan,  desmantelaron estructuras prehispánicas para la construcción del Ex convento de Tepozotlán; y a partir del descubrimiento de estructuras prehispánicas, se pudo constatar, que hubo un desmantelamiento de la construcción en busca de material careado, así mismo, algunos entierros fueron depositados encima de pisos y muros de cuartos teotihuacanos, los cuales también fueron desmantelados (imagen 2).

 

Imagen 2. Distribución de los entierros encima de estructuras prehispánicas (Gracia, et al., 2001).

 Debido a los datos anteriores los arqueólogos describen al hallazgo como:

… los entierros corresponden con la época de la pos conquista y se relacionan con el proceso de evangelización en la región de Cuautitlan, los cuales a su vez por su lejanía con el Ex convento de Tepozotlan, podrían corresponder con un panteón que se hizo a finales del siglo XVII, cuando las pestes de gripe azotaron en la región (Archivo General de la Nación 1557[1]).  Es de recordarse que durante la conquista se decidió enterrar a los indígenas y personas importantes en el atrio de las iglesias, pero cuando surgían pestes; se decidía enterrarlos fuera, alejándolos del pueblo y de los caminos reales (García, et al., 2001:13) (imagen 3).

 

Imagen 3. Entierro 40 y 41 (tomado de Gracia et al., 2001).

 

 

Métodos

El análisis de los indicadores de salud, se llevo a cabo en 29 individuos, los cuales presentan un estado de conservación regular y bueno.

 

Este estudio es de tipo observacional, realizado desde la óptica de la antropología física, la cual, dentro de su campo disciplinario, trata de entender el devenir del ser humano, su diversidad y variabilidad, comprendiéndolo dentro de un marco biológico, pero además,  como parte de un contexto histórico, cultural y social.

 

Uno de los campos de estudio que aborda esta disciplina, es la osteología, en la cual existen trabajos concernientes a los restos óseos de épocas pretéritas, tanto prehispánicas como coloniales. Su interés se centra en el conocimiento de la vida en aquellas etapas históricas, ya que además de las fuentes primarias y secundarias y otros medios, los huesos humanos, son una fuente fidedigna de la vida y la muerte de la personas que pretendemos estudiar, de las enfermedades que padecían, de su estado nutricional, de la dieta que consumían, de aspectos culturales y sociales, así como de las costumbres mortuorias de cada sociedad, etc. Es por ello que son considerados como un libro abierto, esperando las preguntas correctas para contestar, y la Antropología física es la encargada de dar lectura a esas huellas, lesiones, anomalías que son visibles en los restos óseos de personas que vivieron, se enfermaron, padecieron y murieron. 

 

Por ser una disciplina que permite la interdisciplinariedad e ir de la mano con otras áreas científicas (como es el caso de la arqueológica, la historia, la etnología, la biología, la medicina, etnobotánica, la etnohistoria, y todas aquellas disciplinas que ayudan a comprender un pasado inaccesible para nosotros); además de conjugar varios enfoques teóricos que la enriquecen a un más, por ejemplo el social, el biológico, el cultural, el económico, etc., con estos elementos, permite realizar una interpretación global, bajo una perspectiva biosocial (Goodman et al., 2002; Márquez, 2006) que nos ayuda a comprender las condiciones de salud de un sector de la población colonial en Cuautitlan Izcalli, siglo XVII.

 

Este enfoque nos lleva a consentir la idea de que el ser humano es un estuche que contiene su carga genética, pero que es maleable y susceptible a las influencias del medio donde se desarrolla, en este sentido, la salud y la enfermedad son causadas por una infinidad de factores (o llamado también multifactorial) que intervienen en detrimento o no de ella, entre los aspectos se encuentran los sociales, culturales, económicos y biológicos Goodman, et al., 2002, Márquez, 2006; Frenk et al., 1991).

 

Para la evaluación de las condiciones de salud,  fue necesaria la observación morfoscópica de varias lesiones visibles en los huesos, consideradas como indicadores de un estatus de salud y nutrición, debido a que son susceptibles a periodos de estrés[2] que perturban el organismo humano, el cual gracias a su capacidad adaptativa, permite realizar mecanismo de ajuste a nivel fisiológico, el cual se manifiesta mediante y transformaciones que pueden ser cuantificables en el esqueleto, donde es posible observas las lesiones dejadas por la anemia, detenciones en el crecimiento, enfermedades bucales, procesos infecciosos y enfermedades osteoarticulares.

 

Los resultados obtenidos de la evaluación de las condiciones de salud, se presenta a continuación.

 

Resultados

La estimación de sexo y edad a la muerte es el inicio de cualquier análisis osteológico, pues a través de ellos, podemos realizar comparaciones en la presencia de lesiones patológicos que pueden llegar a afectar a hombres y mujeres por igual o no, y en determinada etapa de la vida. Es por ello que este estudio inicia con estos indicadores.

 

Sexo

La determinación del sexo se hizo a través de la análisis de los caracteres morfoscópicos del esqueleto, siguiendo con técnicas que ayudan a diferenciar el dimorfismo sexual, tanto de cráneo y esqueleto postcraneal, en especial de la pelvis; en el cual se observan rasgos de morfología como: la robustez, la rugosidad, bordes, ángulos, grosores y longitud, de acuerdo a los siguientes autores Meindl y Lovejoy, 1895; Bass, 1995; Krogman, 1986; Brothwell, 1987.

 

De 29 individuos analizados, nueve corresponden al sexo femenino, doce son masculinos y ocho no determinados por ser individuos menores de 15 años de edad (gráfica 1).

 

Edad

Para el caso de la estimación de la edad a la muerte, se realizo mediante una metódica evaluación de los rasgos de envejecimiento y los rasgos del crecimiento como longitud, maduración esquelética y procesos degenerativos como: la unión de las epífisis, tamaño de los huesos, formación, erupción y desgaste dental, obliteración o cierre de las suturas craneales y deterioro degenerativo de la pelvis (Meindl y Lovejoy, 1895; Ubelaker, 1989; Lovejoy, 1985; Krogman e Iscan, 1986).

En cuanto a la edad a la muerte, observamos que la muestra ósea está compuesta por infantes de un año de edad en adelante, en menor frecuencia por subadultos, mayoritariamente por adultos y un adulto senil mayor de 51 años de edad, como se aprecia en la tabla y gráfica 1.

Tabla 1. Edad a la muerte en la muestra ósea.

Rango de edad

Frecuencia

Masculino

Femenino

1 a 5 años

2

6 a 10 años

4

11 a 15 años

3

1

16 a 20 años

2

1

1

21 a 25 años

6

2

4

26 a 30 años

3

2

1

31 a 35 años

5

5

36 a 40 años

3

1

2

51 a 55 años

1

1

Total

29

12

9

 

Gráfica 1. Distribución de edad a la muerte por sexo.

 

Estatura

Para la estimación de la estatura se utilizó las formulas propuestas por Genovés (1967), que fue hecha para población prehispánica en México. Por otro lado, la estatura es considerada como uno de los indicadores más confiables para la evaluación de las condiciones de salud, debido a que es muy sensible a las influencias del medio físico, social y cultural, así como a las biológicas.

La estatura sólo pudo ser evaluada en tres individuos que contaban con algún hueso largo completo. Por lo que se obtuvo una media en la estura de mujeres de 146.0 cm y en los hombres de 157.0 con un máximo de estatura de 161.0 cm (gráfica 2).

Gráfica 2. Estatura de hombres y mujeres.

Descargar Anexo al final del documento

 

 

Detenciones en el crecimiento y deficiencias nutricionales

  • Hipoplasias del esmalte

Las hipoplasias de esmalte son defectos en la dentina, que forman líneas, surcos u hoyos, producto de una deficiencia de grosor del esmalte, debido a un desarrollo anormal del diente, como resultado de la insuficiente acumulación del calcio o del cese de la amilogénesis (Goodman, et al., 1984). Estas lesiones, se presentan por un cese temporal de la matriz, causado por perturbaciones fisiológicas, durante la formación y crecimiento de la corona dental (Ortner, 2003); es por ello que son considerados como indicadores de estrés fisiológico durante los primeros años de vida, que es cuando se forman los dientes.

 

En la siguiente tabla, observamos que las hipoplasias del esmalte son más frecuentes en los caninos, en especial en los hombres y en menor medida en las mujeres; en cuanto al resto de las piezas dentales, las mujeres son las que presentan una frecuencia más alta en comparación con los hombres y los individuos no determinados. Al comparar la aparición de las hipoplasias por piezas dentales, notamos que en es el canino donde se expresan con mayor frecuencia, ya que solo existe un caso de hipoplasia en el incisivo central maxilar; estos datos no son de extrañarse, pues hay estudios (Goodman, et al., 1980) donde se demuestra que la pieza mas susceptible a este tipo de lesiones es el canino, debido a que tarda más tiempo en desarrollarse.

 

La presencia de las hipoplasias se vincula con problemas de malnutrición y enfermedades infecciosas durante las primeras etapas de vida (Márquez, 2006); en este caso, son los hombres que padecieron de manera más severa estas lesiones (tabla 2).

 

Tabla 2. Presencia de Hipoplasias del esmalte por sexo.

Hipoplasias del esmalte

ICM

C

1L,PMI,PM2,PM3,MI,M2,M3

Presente

Ausente

Presente

Ausente

Presente

Ausente

Femenino

8 de 8

4 de 8

4 de 8

4 de 7

3 de 7

Masculino

1 de 12

5 de 12

5 de 12

1 de 12

9 de 12

Sexo no determinado

6 de 8

1 de 8

6 de 8

1 de 8

6 de 8

Total de frecuencia

1

10

6

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  • Deficiencia de hierro en el organismo

La presencia de hiperostosis porótica y criba orbitalia en el organismo, se asociada a la deficiencia de hierro en él, es decir, a la anemia; la cual produce una alteración en el tejido esquelético por el incremento en la producción de glóbulos rojos en la medula ósea de los huesos largos y en el diploë del cráneo, el cual se expande provocando adelgazamiento de la capa externa. La deficiencia de hierro se puede evaluar a través de dos lesiones que se presentan en el cráneo, la espongio hiperostosis y la criba orbitalia.

 

En cuanto a la presencia de anemia en el organismo en San Ignacio y la Loma, se manifiesta con un porcentaje más elevado de espongio hiperostosis porótica (41.4%) observada en bóveda craneal, que de criba orbitalia, pues tan sólo dos individuos la presentaron, la cual es observable en el techo de las orbitas.

 

Pero es obvio que la mayoría de la muestra no presenta rasgos de estas lesiones en cráneo (69%), mientras que es el 31% sí manifiesta lesiones por deficiencia de hierro (cuadro 1).

 

Cuadro 1. Presencia de anemia en la muestra ósea.

Espongio hiperostósis

Criba orbitalia

Ausente

14/48.3 %

17/ 58.6 %

Presente

12/41.4 %

2 /6.8 %

Total

29/89.7

29/65.51

 

 

Ahora si observamos la presencia por sexo y en los subadultos, notamos que en la hiperostosis porótica, es en los hombres que muestran mayor frecuencia en contraste con las mujeres e infantes, pues existen dos casos, a pesar de ser representativos dentro de la muestra ósea, lo cual nos habla de las condiciones de vida durante la infancia.

 

Y si observamos la presencia de anemia mediante la criba orbitalia, nos damos cuenta que las mujeres y los subadultos exhiben huellas de esta lesión y  los hombres no la manifestaron. Quizá estos resultados se encuentran relacionados con la aparición de esta deficiencia en el organismo, ya que en otros estudios sobre el tema, se ha mencionado que primero se inicia la criba orbitalia y la espongio es una reacción posterior (Steinbock, 1976) (cuadro 2).

 

Cuadro 2. Deficiencia de hierro contrastado por sexo.

Hiperostósis

Criba orbitalia

Hombres

Mujeres

Infantes

Hombres

Mujeres

Infantes

Ausente

4/ 33.3%

5 /55.5%

5 /62.5%

8 /66.6%

6 /66.6%

3 /37.5%

Presente

6 /50%

4 /44.4%

2 /25%

1 /11.1%

1 /12.5%

 

 

Enfermedades infecciosas

Las enfermedades infecciosas son información que nos permite saber que la población estuvo bajo padecimientos por largo tiempo en el transcurso de su vida, por múltiples causantes; ya sea por las características de un determinado medio ambiental (agentes microbianos) y/o cultura (hacinamiento, contaminación de las aguas, viviendas mal ventiladas, etc.) o simplemente por enfermedades como la tuberculosis, treponema, lepra, infección periodontal y otros padecimientos no específicos, que atacan a la persona cuando su sistema inmunológico es débil (Goodman et al., 2002). Las enfermedades infecciosas se identifican a través de la periostitis (elevación de la capa externa que recubre el hueso) en la tibia, cuando se trata de una enfermedad no especifica, y en el esqueleto, cuando la infección involucra a todo el organismo de la persona.

 

De los 29 casos, el 55.2% (16 casos) presentaron evidencia de periostitis en tibia y en cuanto a las enfermedades infecciosas sistémicas el 34.5% (10 casos) exhibe huellas de periostitis en el esqueleto, es decir, que la mayoría padecía procesos infecciosos no específicos y menos de la mitad de la muestra análizada, sufría de enfermedades que involucraban a todos los huesos del esqueleto. Pero si observamos estos datos de acuerdo al sexo, podemos encontrar los siguientes resultados (tabla 3).

 

 Tabla 3. Enfermedades infecciosas sistémicas y no sistémicas por sexo.

Periostitis en tibia

Periostitis en esqueleto

Frecuencia

%

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

4

44.4

6

66.6

Presente

5

55.5

3

33.3

Total

9

100

9

100

Masculino

Ausente

1

8.3

5

41.6

Presente

11

91.6

7

58.3

Total

12

100

12

100

Sexo no determinado

Ausente

6

75

6

75

Total

8

100

8

100

 

De acuerdo con la información que nos proporciona la tabla tres, las mujeres presentan una frecuencia más alta de enfermedades infecciosas no sistémicas, que se aprecia través de la periostitis en tibia, en contraste con las enfermedades sistémicas; así mismo, hay más número de mujeres que no exhibieron este tipo de lesiones. En los hombres observamos un comportamiento diferente en las gráfica, ya que el 91.6% presenta periostitis en tibia y en menor proporción en todo el esqueleto (58.3%). Por último, en los casos de los individuos menores de 15 años, a los cuales no fue posible asignarles un sexo, no padecieron durante su infancia con problemas infecciosos que pudieran perturbar su organismo.

 

Gráfica 3. Porcentaje de enfermedades sistémicas y no sistémicas por sexo.

 

En muchos estudios realizados en poblaciones antiguas (Fascio, 2003; Castillo, 2000; Balderas, 2005; Favila, 2004; Osorio, 2007; Murillo, 2001; Meza, 2001; Cabrera, 2005; Patricia Hernández 2006; Gómez, 1999; Hernández et al., 2006; Storey et. al., 2002; Márquez, 2006; Ortega, 2008; Ruiz, 2011), se ha encontrado una relación sinérgica entre la deficiencia de hierro en el organismo y la presencia de enfermedades infecciosas. Para tales casos, se realizó pruebas de significancia para conocer si existe un círculo dañino en estas dos lesiones; así mismo también hay que tener en cuenta la resistencia individual, el tipo de dieta, y la frecuencia de enfermedades infecciosas, todo lo anterior de acuerdo al sexo y edad.

 

En el caso de la criba orbitalia y periostitis en tibis, no se encontró ninguna asociación significativa tanto en hombres (p= .140), mujeres (p= .638) o en los individuos menores de 15 años (p= .801). De igual manera, encontramos estos resultados en criba orbitalia y periostitis en esqueleto, ya que se encontró una p= .223 para las mujeres, en los hombres de p= .679 y en los menores de 15 años  de p= .801. Ahora si cruzamos las variables de espongio hiperostosis y periostitis en tibia, notamos que no hay relación alguna, ya sea para las mujeres (p= .099), los hombres (p= .336) o individuos menores de 15 años (p=. 449). Y de acuerdo a los resultados en la prueba de significancia de espongio hiperostosis y periostitis en esqueleto, tampoco se encontró relación en las mujeres (p= .635) o en los menores de 15 años de edad (p= .449), sin embargo en los hombres sí es posible hablar de una relación significativa en la presencia de estas dos variables en el organismo (p=. 007), es decir, que probablemente la deficiencia de hierro en el organismo, en los hombres, fue causada por los procesos infecciosos constantes ocasionados por una enfermedad que llegó a involucrar a todo el cuerpo humano, aspecto que no se pudo corroborar en los demás individuos.

 

Patologías bucales

También las anomalías que se aprecian en la cavidad oral, son un buen registro de varios aspectos. Por un lado, del tipo de dieta de los individuos, del modo de preparar los alimentos y su consumo, por el otro, de la higiene bucal;  las patologías bucales son muy frecuentes en poblaciones prehistóricas y las más comunes son: caries, perdida de dientes, abscesos, cálculos dentales y enfermedad periodontal (Goodman et al., 2002).

  • Dientes presentes y perdidos antemortem.

La perdida dental se debe a procesos infecciosos que destruyen el hueso alveolar contiguo a la raíz (Hillson, 1979).

 

En cuanto al número de dientes presentes en la arcada; las mujeres y hombres muestran más de 14 hasta las 32 piezas, es decir, que no había el problema de la pérdida de dientes en vida tan agravado, pues en los hombres hay un porcentaje bajo de 24.9% y en las mujeres de 33.3%; y si llegaban a perder dientes era de uno a nueve, ya sea por procesos patológicos en la boca, como los que se describen abajo, por traumatismos o accidentes (tabla 4).

 

Tabla 4. Dientes presentes y perdidos antemortem por sexo.

Dientes presentes

Dientes perdidos antemortem

Femenino

Frecuencia

%

Frecuencia

%

0

1

11.1

0

5

55.5

14

1

11.1

1

2

22.22

16

1

11.1

3

1

11.11

20

1

11.1

Total

8

88.88

22

1

11.1

26

1

11.1

30

1

11.1

31

1

11.1

32

1

11.1

Total

9

100

Masculino

0

2

16.6

0

7

58.33

15

1

8.3

1

1

8.33

16

2

16.6

4

1

8.33

17

1

8.3

9

1

8.33

19

1

8.3

Total

10

83.33

21

1

8.3

23

1

8.3

32

3

25

Total

12

100

menor de 15 años

3

1

12.5

11

1

12.5

18

2

25

24

1

12.5

25

1

12.5

28

1

12.5

30

1

12.5

Total

8

100

 

  • Caries

Las caries son causadas por la placa dentobacteriana, que provoca la desmineralización de los tejidos dentales; las caries se caracterizan por que forman una especie de cavidades o surcos en la superficie del diente y existe un patrón desigual en cuanto a su aparición, ya que es más frecuentes encontrarlas en molares, después en premolares, seguido de los caninos y en casos raros en los incisivos (Ortner, 2008; Hillson, 1979). Cuando la caries no es tratada y es demasiado severa, produce problemas infecciosos que pueden llegar a destruir el hueso alveolar y con ello la perdida de dientes.

 

Si observamos los resultados de la siguiente tabla (5), nos damos cuenta que el mayor número de caries es de cuatro en una misma arcada dental, sin embargo, son los hombres quienes exhiben mayor número de caries en comparación de las mujeres, pues ellas solo presentan de una a dos por lo mucho. En el caso de encontrar más caries en hombres que en mujeres, puede explicarse por el tipo de dieta, ya que se presentan por el consumo de carbohidratos y alimentos que contienen sacarosa, además de alimentos blandos (Hillson, 1979), en tales casos, los hombres tenían mayor acceso a los alimentos que contienen carbohidratos y sacarosa, que las mujeres.

 

Tabla5. Presencia de caries por sexo.

Caries

Frecuencia

%

Femenino

0

3

33.33

1

2

22.22

2

3

33.33

Total

8

88.88

Masculino

0

6

50

1

1

8.33

3

2

16.66

4

1

8.33

Total

10

83.33

 

  • Abscesos

Los abscesos se forman como consecuencia de una infección que se extiende a través de los conductos radiculares y hueso esponjoso, donde se puede apreciar la inflamación del periostio; las supuraciones producidas producen la destrucción del área alveolar de manera circular hasta llegar a formar los abscesos (Hillson, 1979; Campillo, 2001).

 

De acuerdo a los datos referidos en la tabla 6, los hombres presentan mayor número de abscesos, los cuales van desde uno hasta tres, en las mujeres el máximo de abscesos por arcada dental es de dos, es decir, que los hombres tenían que lidiar con este tipo de lesiones, pues se pueden formar como consecuencia de una caríes muy severa.

 

Tabla 6. Presencia de abscesos por sexo.

Abscesos

Frecuencia

%

Femenino

0

6

66.66

1

1

11.11

2

1

11.11

Total

8

88.88

Masculino

0

5

41.66

1

1

8.33

2

1

8.33

3

3

25

Total

10

83.33

 

  • Cálculos dentales

La presencia de cálculos dentales o sarro dentro de una población, nos hablan de un aspecto muy importante en los individuos, como es la higiene bucal, así como el consumo de una dieta basada en proteínas y la composición química de la saliva (Márquez, 2006; Medrano, 2008). El sarro se puede apreciar en la superficie del diente como un recubrimiento blando y pegajoso, conocido como placa dentobacteriana, que con el tiempo se mineraliza y forma concreciones (López, 2006).

 

Los cálculos dentales se presentan de uno a tres por arcada dental, en las mujeres se observa menor incidencia en cuanto al número de sarro en comparación de los hombres; otro dato importante que nos arroja esta tabla, es que en los individuos menores de 15 años de edad ya existe la presencia de cálculos dentales, aunque sea de uno por arcada dental, esto significa que desde edades tempranas de la vida, la incidencia de patologías bucales, en el caso de los cálculos dentales, se hace presente, debido al tipo de dieta y la mala higiene bucal.

 

Tabla 7. Presencia de sarro por sexo.

Cálculos dentales

Frecuencia

Porcentaje

Femenino

0

1

11.11

1

2

22.22

2

6

66.66

Total

9

100

Masculino

0

2

16.66

1

1

8.33

2

7

58.33

3

1

8.33

Total

11

91.66

Menor de 15 años

0

1

12.5

1

7

87.5

Total

8

100

 

  • Infección periodontal

La periodontitis es el resultado de la acumulación de la placa bacteriana en los márgenes de la encía, y produce una respuesta del sistema inmune del tejido alveolar, que es el que le brinda soporte al diente. En su forma inicial se presenta como una gingivitis y que si persiste de manera severa, el hueso afectado se reabsorbe desde el borde alveolar hasta el cuello del diente, el cual queda al descubierto, con lo que hay movilidad de la pieza dental y perdida de la misma (Campillo, 2001; Hillson, 1979; López, 2006).

 

La periodontitis hace su aparición de manera más agravada en los hombres y más constante, ya que en las mujeres solo hay cinco casos de periodontitis ligera, y en los hombres existen siete casos de periodontitis ligera, además de presentar en su tipo moderado con un caso. En el caso de los menores de 15 años de edad, no se puede hablar de la presencia de esta afección en edades tempranas y de desarrollo (tabla 8).

 

Tabla 8. Presencia de periodontitis por sexo.

Infección periodontal

Frecuencia

Porcentaje

Femenino

Ausencia

3

33.33

Presente

5

55.55

Total

9

100

Masculino

Ausencia

2

16.66

Presente

7

58.33

Moderado

1

8.33

Total

12

100

menor de 15 años

Ausencia

7

87.5

Total

8

100

 

Si analizamos de manera global las patologías bucales, observadas en la muestra ósea, que la mayoría de los individuos analizados cuentan con piezas dentales, a decir verdad con un número considerable de ellas, pues es mínimo el porcentaje de dientes perdidos antemortem o en el transcurso de la vida. Sin embargo, el mayor de los problemas de salud bucal en San Ignacio y La Loma, es la presencia de cálculos dentales, sobre todo en las mujeres. Después le sigue la infección periodontal o periodontitis, en este caso, los hombres presentan mayores problemas de esta afección en comparación de las mujeres. En una proporción menor se encuentran las caries, las cuales afectaron más a las mujeres, así como el sarro, por ello, encontramos un porcentaje más elevado de dientes perdidos antemortem en las mujeres, ya que posiblemente existe una correlación entre estas variables; para tales dudas, se llevo a cabo una prueba de significancia, contrastando el sexo del individuo y la presencia de caries, abscesos y dientes perdidos, pero no se encontró una relación significativamente estadística (p= .039), así como tampoco entre las variables de dientes perdidos antemortem comparado con la presencia de sarro, caries y abscesos (p= .174). Estos resultados nos hablan, de que la perdida de dientes antemortem no se debió a procesos patológicos de la boca, como los que se acaban de describir, sino a factores extrínsecos a las enfermedades bucales (gráfica 4).

 

Gráfica 4. Patologías bucales por sexo.

Descargar Anexo al final del documento

 

 

Ahora, si consideramos la edad, relacionada con las patologías bucales, obtenemos que la infección periodontal es presente, sobre todo, en la veintena de la vida; es curioso que los cálculos dentales o sarro se observe desde la infancia y se va agravando a lo largo de la vida; en cuanto a los abscesos inician su aparición desde los 20 años de edad en adelante y también se van empeorando con la edad; y en las caries, se observa que agravan durante la treintena y después de los 50 años de edad.

 

Como es apreciable en la gráfica 5, hay una presencia específica en la aparición de la caries y abscesos en la vida los individuos, ya que las caries inician su aparición desde los 10 años en adelante y los abscesos desde los 20 años de vida en adelante, tal patrón ya se ha encontrado en otros estudios, donde se menciona que las caries son más frecuentes en sub adultos y adultos jóvenes, y los abscesos en individuos mayores de 30 años de edad (Hernández, 2006).

 

Grafica 5. Presencia de patologías bucales por edad.

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Enfermedades degenerativas

Las enfermedades osteoarticulares y degenerativas, afectan de manera directa el sistema musculo-esquelético y son causadas por la pérdida del cartílago de las articulaciones, así como los líquidos lubricantes; los factores principales que son asociados a estos procesos degenerativos, son el proceso de envejecimiento, micro traumatismo, esfuerzo laboral o una sobre carga; también el medio ambiente, trastornos en la dieta, el sexo y la carga genética de los individuos contribuyen a la fricción y crecimiento nuevo de hueso en las articulaciones que va desde ligero hasta la formación de espolones, que con el tiempo inmovilización la sección; por lo anterior, su presencia se considera de origen múltiple (Medrano, 2008; Murillo, 2002; Ortner, 2008).

 

El proceso degenerativo en el hombro, fue apreciable en los hombres en un 33.3%, es decir, cuatro de diez casos, y las mujeres de siete casos donde estaba presente esta articulación no se encontró huella de estas lesiones; sin embargo, en el codo existe un caso en mujeres, y en los hombres seis (tabla 9).

 

Tabla 9. Proceso degenerativo en hombro y codo, diferenciado por sexo.

Hombro

Codo

Frecuencia

%

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

7

77.77

Ausente

5

55.55

Presente

0

Presente

1

11.11

Total

7

77.77

Total

6

66.66

Masculino

Ausente

6

50

Ausente

3

25

Presente

4

33.33

Presente

6

50

Total

10

83.33

Total

9

75

 

Si apreciamos la siguiente tabla, observamos que ocurre lo mismo que con las articulaciones antes descritas, ya que son los hombres quienes manifiestan mas estas lesiones, en comparación con las mujeres, donde solo existe un caso de proceso degenerativo en muñeca (tabla 10).

 

Tabla 10. Proceso degenerativo en muñeca y mano, diferenciado por sexo.

Muñeca

Mano

Frecuencia

%

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

3

33.33

Ausente

6

66.66

Presente

1

11.11

Presente

0

Total

4

44.44

Total

6

66.66

Masculino

Ausente

3

25

Ausente

5

41.7

Presente

5

41.66

Presente

3

25

Total

8

66.66

Total

8

66.66

 

En cuanto al acetábulo, rodilla, tarso y pie, como se observa en las siguientes tablas, en las mujeres no se encontró evidencia de rebordes óseos, exostosis excresencias óseas, que son marcas debido al proceso degenerativo. Pero si hay algunos casos en los hombres que muestran el uso de estas articulaciones, en un grado ligero (tabla 11 y 12).

 

Tabla 11. Proceso degenerativo en acetábulo y rodilla, diferenciado por sexo.

Acetábulo

Rodilla

Frecuencia

%

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

9

100

Ausente

9

100

Presente

0

Presente

0

Total

9

66.66

Total

9

Masculino

Ausente

8

66.7

Ausente

5

41.66

Presente

3

25

Presente

6

50

Total

11

Total

11

100

 

Tabla 12. Proceso degenerativo en tarso y pie, diferenciado por sexo.

Tarso

Pie

Frecuencia

%

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

9

100

Ausente

7

77.77

Presente

0

Presente

0

Total

9

Total

7

Masculino

Ausente

4

33.33

Ausente

5

41.66

Presente

5

41.66

Presente

5

41.66

Total

9

100

Total

10

100

 

Ahora, si analizamos el desgaste óseo de la columna vertebral, encontramos resultados muy diferentes a los descritos anteriormente, los cuales nos proporcionan evidencia de un tipo de actividad más prolongada, debido a los porcentajes que se observan (tabla 13).

 

Tabla 13. Proceso degenerativo en columna vertebral, diferenciado por sexo.

V. cervicales

Frecuencia

%

Femenino

Ausente

7

77.77

Presente

1

11.11

Total

8

88.8

Masculino

Ausente

7

58.33

Presente

1

8.33

Moderado

1

8.33

Severo

1

8.33

Total

10

83.32

V. dorsales

Femenino

Ausente

2

66.66

Presente

9

22.22

Total

1

88.88

Masculino

Ausente

5

41.66

Presente

1

41.66

Severo

12

8.33

Total

4

91.65

V. lumbares

Femenino

Ausente

5

55.55

Presente

3

33.33

Total

9

88.88

Ausente

3

25

Masculino

Presente

6

50

Moderado

2

16.66

Total

12

66.66

 

En las lesiones óseas en columna vertebral, son los hombres que manifiestan un porcentaje mayor en contraste con las mujeres, sin embrago, las mujeres presentan proceso degenerativo más frecuente en vertebras dorsales, le siguen las vertebras lumbares y por ultimo cervicales; en los hombres ocurre el mismo patrón de desgaste óseo, a excepción de que se presenta en un grado más avanzado, como es el caso de moderado y severo.

 

Si analizamos el proceso degenerativo en columna vertebral por edad, que son de las áreas más afectadas, obtenemos que desde edades muy jóvenes se van adquiriendo este tipo de padecimientos en adelante, como es el caso de las cervicales y dorsales, y en las lumbares se presenta después de los 26 años de edad en adelante, además que se va agravando con la edad. A partir de esto, podemos inferir que las lesiones degenerativas en la columna vertebral no son una consecuencia de proceso de envejecimiento, sino más bien, son causadas por la actividad laboral de las personas, que inicia desde una edad temprana en la vida y el proceso de envejecimiento es un factor más que contribuye a su aparición (gráfica 6).

 

Gráfica 6. Proceso degenerativo en columna vertebral, de acuerdo a la edad.

Descargar Anexo al final del documento

 

 

La gráfica siguiente, engloba a todas las articulaciones, por lo que nos damos cuenta que los hombres son los que exhiben mayor frecuencia en este tipo de lesiones que las mujeres, y ellas solo hacen presencia en desgaste de las articulaciones de codo, muñeca y columna vertebral, sobre todo en  esta última.

Los hombres en cambio, aunque sea uno el caso, en todas las articulaciones presentan algún tipo de desgaste óseo en sus tres variables; ligero, moderado y severo; pero nos damos cuenta que las vertebras dorsales son las más afectadas, le siguen las lumbares y por último las cervicales; en cuanto a presencia ligera, se encuentran afectadas en primer lugar, por el número de casos, el codo y la rodilla, después la muñeca el tarso y el pie, y al final, e hombro la mano y acetábulo (gráfica 7).

 

Gráfica 7. Presencia de proceso degenerativo en articulaciones, diferenciado por sexo.

Descargar Anexo al final del documento

 

 

 

Discusión

Es muy claro que las condiciones de salud y nutrición de San Ignacio y La Loma, no son muy favorables, debido a las lesiones presentes en los esqueletos, las cuales fueron evaluadas, que por su frecuencia, se puede decir, que los hombres son los más afectados en algunas de ellas, ya sea por ser más representativos dentro de la muestra o por las nuevas exigencias que involucraron vivir en un ambiente de cambio y desigualdad social, gestado a partir de la colonización por parte de los españoles en tierras desconocidas; donde el trabajo pesado, la mala alimentación, la insalubridad de la ciudad, se conjugaron en el escenario idóneo para poder expresar estas patologías. En el caso de las mujeres, podemos decir que la desigualdad social y de género llego a trastocar su estructura orgánica, pues su fragilidad bilógica y social como mujer, no les permitió responder de manera favorable al medio tan adverso que les rodeaba. No obstante, al hallar las lesiones que fueron descritas anteriormente, estamos considerando la habilidad de respuestas adaptativa del cuerpo humano ante circunstancias de vida desfavorables, sobre todo en los alrededores de los que era el novel de la Ciudad española. Sin embargo, también es de suponer que el sistema inmunológico de estos individuos no debió de ser del todo benigno, debido a que los virus, lograron albergar en su cuerpo hasta provocar la muerte en edades realmente jóvenes, como se pudo apreciar en la grafica de edad a la muerte de los individuos analizados.

 

Por otro lado, el proceso tan complejo de colonización, no se puede explicar sin la presencia de las primeras epidemias que arribaron a territorio mesoamericano, las cuales produjeron el mas devastador y continuo despoblamiento en las tierras de la Nueva España (Malvido, 2006), como es el caso del poblado de Axotlan, donde la funeraria en esta época se transfiguro, provocando la secularización de la muerte, es decir, de ser parte fundamental de la vida cotidiana, de pronto se volvió ajena  a la convivencia social y el fenómeno de la muerte se alejo del mundo de los vivos (Rodríguez, 2011).

 

Finalmente, los patógenos biológicos traídos de Europa, fueron poderosas armas de destrucción por el decaimiento demográfico, debido a que estas enfermedades encontraron una población virgen a estos males, de esta manera la velocidad de contagios, los síntomas y la mortalidad adquirieron matices particulares en cada poblado. Por su parte la viruela, sarampión, gripe, tos ferina, paperas, etc., se adentraron por primera vez en la población por los años de 1521 hasta 1562, después de 1563 continuo una fase de domesticación que hasta nuestros días la podemos ver. En el caso de la primer etapa, logro impactar a todos los grupos de edad, en especial a la población masculina, infantil y juvenil, así como clase social y nivel de desarrollo, causando una mortandad de hasta 90% del total de la población; a partir de la eliminación poblacional, el organismo humano fue capaz de producir una resistencia en aquellas personas sobrevivientes, creando así una memoria inmunológica. En la segunda etapa, la afectación se dio en aquellas personas que no habían sido atacados anteriormente por los virus (Malvido 2006 y 2010); y los individuos del panteón de San Ignacio y La Loma, fue inevitable que el virus de la gripe les alcanzara; además de que no habían contraído anteriormente el virus. Es por ello, que el fenómeno de la mortandad en la época colonial no se puede desligar de las condiciones de vida y la desigualdad social de la personas, pues son factores que dirigen la trayectoria de la sobrevivencia y adaptación al entorno social.

 

anexo.doc

 

_________________________________________________________

*Licenciada en Antropóloga Física, Escuela Nacional de Antropología e Historia. Especialista en el estudio de los restos óseos humanos. México, Estado de México. Tlatelolco N° 13, Colonia Loma Colorada, Primera sección, Municipio de Naucalpan de Juárez, C.P. 534020, Teléfono 24521691. Correo Electrónico: sundury_r@yahoo.com.mx.

**Doctora en Antropología Física e investigadora del INAH, actualmente en el estado de Yucatán, correo electrónico: oanadelcastillo@yahoo.com

 

Notas

 

[1] El documento que se consulto corresponde con Grupo documental de tierras, Volumen 1530, Exp. 3, Fs 10V (Gracia et al., 2001).

[2] Es cualquier periodo en el que la salud de los individuos, se vuelve vulnerable por diversos factores, ya sea patógenos, ambientales, infecciosos o autogenerados (Goodman et al., 2002).

 

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