Federica Sodi Miranda
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Página de Federica Sodi Miranda

Información de perfil

Institución
Museo nacional de Antropología, Instituto Nacional de Antropolofía e Historia- INAH
Especialidad
Arqueóloga, especializada en Iconografía

Pueblos Ancestrales (Publicado en el catalogo para la exposicion de "Aztecas".

PUEBLOS ANCESTRALES

Arqlga. Federica Sodi Miranda.

Los fundadores de México-Tenochtitlan, trataron de enriquecer sus raíces, a través de la herencia que dejaron los pueblos que los antecedieron. En las excavaciones realizadas en el antiguo recinto ceremonial de México-Tenochtitlan, por el Proyecto Templo Mayor, se descubrieron numerosos elementos arquitectónicos, escultóricos, cerámicos, etc; que nos muestran el interés de los aztecas por crear o recrear en su ciudad capital imágenes de pueblos y culturas ya desaparecidos, de los cuales indudablemente la ciudad de Huitzilopochtli se consideraba heredera y continuadora.
Los aztecas retomaron patrones formales y estilísticos de culturas anteriores a la suya y con su estética propia las reinterpretaron dando su propia versión del pasado. Tomaron para sí lo mejor de cada cultura anterior a su grandeza.
No podemos olvidar que todos los pueblos del México antiguo, compartieron creencias similares, creando una compleja relación entre lo divino y lo humano dentro de su pensamiento cosmogónico, fundamento en el que los mitos cobran, vida y los ritos y ceremonias forman parte fundamental de su vida, dando forma a su historia.
Desde la consepción del sol, su salida y el momento de su entrada al inframundo por el poniente, así como su lucha por volver a salir para alumbrar; hasta el complejo ceremonial funerario para acompañar al hombre al lugar de la vida eterna, las culturas prehispánicas desarrollaron un sin fin de ritos y ceremonias religiosas algunas de ellas muy complicadas, pero siempre con la finalidad de llevar al mejor desempeño su función. El recrear en su Imago mundo espacios dedicados a otras culturas, los reforzaba como herederos directos de estos pueblos.
Uno de estos pueblos ancestrales, fue sin lugar a duda los Olmecas, quienes se desarrollaron entre el 1500 al 100 antes de Cristo, quienes desarrollaron un culto particular al jaguar y a la serpiente, figuras míticas que representaban la tierra fértil. Elaboraron objetos relacionados con los primeros ritos y ceremonias mesoamericanas que formaban parte de la religión, como fueron el sacrificio de pequeños niños, el juego de pelota y la decapitación. Las magnificas cabezas colosales de piedra, los enormes altares y las sofisticadas esculturas antropomorfas y zoomorfas encontradas en los sitios olmecas del sur de Veracruz y Tabasco son los monumentos mas antiguos. Las cabezas colosales son retratos bastante fieles de los dirigentes y puede identificárseles por los atributos personales mostrados en los grandes símbolos de los “cascos” de cada cabeza. Los altares fueron en realidad tronos de los dirigentes olmecas. Los grabados que se aprecian en ellos representan a un personaje sentado en una especie de nicho, nicho que representa la entrada al inframundo.
El juego de pelota se difundió por todo Mesoamérica, y los aztecas no fueron la excepción, retoman este elaborado juego al cual le dan su propia dimensión, recreando en Tenochtitlan varios espacios para este fin; sin embargo, los documentos elaborados por los frailes después de la conquista, señalan que el juego de pelota servía de pasatiempo y para apostar, por lo que, para este momento, el juego de pelota ya se encontraba desacralizado, sin embargo creemos que sí celebraban, en algún momento del año, el ritual de acuerdo a sus ancestros.
De la gran Teotihuacan, esplendorosa cultura desarrollada en los valles de México, retoman su majestuosidad y riqueza, la traza urbana de Tenochtitlan nos recuerda a la de la ciudad de los dioses, ubicando los edificios mas importantes en el centro de la ciudad con sus cuatro calzadas que unen a la ciudad con tierra firme, orientándose de esta manera con los cuatro rumbos cardinales; es así que la gran Tenochtitlan quedó dividida, en un principio, en cuatro grandes barrios que le dieron una fisonomía similar a la que mil años atrás tuviera Teotihuacan.
Fue tan grande su influencia, que ella sería la protagonista que albergara el mito del surgimiento del Quinto Sol, creando entre los pueblos posteriores a ella, una mitificación y un interés por conocer la obra de los dioses. No hay duda de que los aztecas fueron y excavaron en Teotihuacan, atraídos por el concepto que de éste lugar tenían, para ellos era: La Ciudad de los Dioses. De ello nos hablan numerosos objetos de indudable procedencia teotihuacana y que fueron localizados en las ofrendas de Templo Mayor, como parte del ceremonial.
Caracteriza la arquitectura de Teotihuacan, el talud y tablero, los cuales recrean los aztecas en ellos Templos Rojos que se encuentran a los lados de Templo Mayor. Otro elemento importante es el decorado que cubre las alfardas y parte del talud de estos templos, pues nos recuerdan motivos teotihuacanos.
Los mitos que surgen de Teotihuacan, son plasmados por los aztecas en sus esculturas, en sus ceremonias, en sus rituales. La creación del quinto sol asociado a la creación de la quinta humanidad, la sintetizaron en la ya tan conocida, piedra del sol; escultura de la que emerge el rostro del sol, con la lengua de fuera, escena que demanda alimentar a la deidad.
Sabemos que durante el siglo IX, a la caída de Teotihuacan, llegan del norte de México nuevos grupos conocidos como “chichimecas”, uno de los cuales estaba encabezado por Mixcóatl quien dirigió a su pueblo hacia el Altiplano Central y lo establece en Culhuacan. Los mitos relatan que mientras Mixcóatl cazaba en los Valles de Morelos, se encontró a una mujer que al verlo se desnuda y Mixcóatl le lanza cuatro flechas sin herirla, el suceso se repite y al final él la toma y la posee y de esta unión nacerá el personaje mas importante de este periodo, que llevará el nombre de "Ce Acatl Topiltzin Quetzalcóatl". El siendo ya un adulto, dirige a su pueblo a un lugar conocido por las fuentes como Tula Xicocotitlan, localizado actualmente en el estado de Hidalgo. Es en este lugar donde los Toltecas, que es el nombre que adoptan, trabajan incansablemente para crear un pequeño universo cosmogónico en el que vivirían entregados al culto de su dios principal Quetzalcóatl en su advocación de Venus Matutina y Vespertina. A este lugar se le llama: Tula, la Ciudad de Quetzalcóatl.
Así, podríamos decir que fue Tula -y todo lo que representaba- la que mayor impacto debió tener en la mentalidad de los aztecas; por las razones obvias: de acuerdo a las evidencias arqueológicas hubo una larga ocupación azteca del lugar, inclusive algunos autores consideran que los mexicas junto con otros pueblos contribuyeron en su momento a la caída del poder tolteca, habitando sobre los restos de la antigua Tula; pero por sobre todo esto consideramos que fue mucho más importante que el propio conocimiento de los elementos toltecas, la imagen que la ciudad de Quetzalcóatl tenía como creadora de cultura, poder y civilización.
De ahí que si Tenochtitlan se consideraba a sí misma la nueva capital del universo, el nuevo centro del mundo debería, pues ser de alguna manera Tula.
En nuestros días, muchos elementos arqueológicos encontrados en el centro de la ciudad de México nos indican que la toltequización de Tenochtitlán se extendió a todos los ámbitos de la cultura y del pensamiento. El llamado recinto de las águilas en el Templo Mayor, situado al norte de la Pirámide de Huitzilopochtli y Tláloc, muestra como característica de un complejo palaciego cuyas habitaciones se distribuyen alrededor de un patio: el contacto hacia el exterior se efectúa mediante un angosto pasillo que lo conecta a un primer salón de ceremonias y de ahí hacia fuera; al frente de él, hay un amplio vestíbulo que muestra las huellas de una columnata, indicándonos que esta sección al aire libre iba techada. Tanto en esta parte del edificio, como en el gran salón y las partes interiores, se encuentran las llamadas banquetas decoradas con lápidas con precisiones de guerreros que se dirigen hacia un zacatapayolli y sobre cuyas cabezas, en la cornisa, se aprecia la secuencia de serpientes emplumadas ondulantes.
En Tula, durante las excavaciones efectuadas por Acosta, específicamente en la séptima temporada 1947-1948, en la exploración del llamado gran vestíbulo, situado frente al edificio B, descubrió que dicho vestíbulo hace un ángulo hacia el sur y conforma el preámbulo o entrada a un recinto, desgraciadamente muy destruido, pero del que se conserva la información de un gran salón recepcional de planta rectangular y de ahí se conecta mediante un angosto pasillo , posiblemente a un patio interior con cuartos a los lados de la cual la única habitación conservada, situada al norte, la denominó Acosta edificio 4. No hay necesidad de recordar que tanto este gran vestíbulo y el interior del llamado palacio quemado, muestran en sus muros las llamadas banquetas con los mismos elementos mencionados para Tenochtitlán, la procesión de guerreros y serpientes emplumadas ondulantes, entre otros.
Es indiscutible que no sólo los aztecas copiaron elementos formales o simbólicos como relieves: serpientes emplumadas, etc. sino que además trataron de recrear el espacio arquitectónico e inclusive la orientación y la forma; las dos estructuras mencionadas lo prueban.
Ya anteriormente habíamos observado la relación tan estrecha entre ambas ciudades a través de elementos decorativos. Durante las exploraciones no controladas del llamado edificio del pasaje catedral, situado detrás de la iglesia principal de la Ciudad de México, en los años cuarentas se descubrió un extraordinario conjunto escultórico. En él resaltaban cinco esculturas de guerreros denominadas pequeñas cariátides, las que de inmediato se identificó su iconografía como ajena a los aztecas y muy cercana a Tula, inclusive de cuatro de ellas, sin un estudio iconográfico serio, se dijo que eran Toltecas arrancadas de las ruinas de Tula, la quinta se salvó de este destino ya que por inspiración divina se le identificó como un verdadero trabajo mexica, además de estas figuras se descubrieron lápidas con procesiones de jaguar , imágenes de jaguares rugiendo, águilas y secuencias de águilas y buitres.
Completa el conjunto un numeroso contingente de unas extrañas esculturas que nos recuerdan vagamente por su silueta “jarras” ya que tienen las partes centrales del cuerpo de forma globular, a los lados dos elementos curvos y toda su superficie se encuentra cubierta por figuras como ganchos a manera de espinas lo que hemos identificado como biznagas estilizadas.
Como hemos mencionado anteriormente, la excavación no fue controlada, por lo que nos queda la evidencia del conjunto escultórico. Sin embargo, como ya planteamos en la reunión de Pachuca, posiblemente estos restos conformaran un edificio decorado con imágenes de jaguares y águilas en las que situaran cinco cariátides y todo fuera ambientado con una ecología de desierto, no olvidemos que respecto a la región lacustre de Tenochtitlán, Tula se encontraba inmersa en una región semidesértica con abundancia de plantas xerófilas. ¡porqué no pensar, que tal vez, en esta sección del recinto mayor de la capital azteca, se encontraría una construcción semejante la llamado edificio B o Pirámide de Tlahuizcalpantecutli la cual, como recordarán, estuvo decorada con sus procesiones de jaguares y coyotes , además de las imágenes de águilas y buitres y , si creemos al estudio de Acosta, la estructura del Templo tenía como columnas las llamadas cariátides o atlantes; todo inmerso en una ecología norteña o desértica.
También en Tenochtitlán se han encontrado imágenes de serpientes en posición descendente que debieron servir no sólo como columnas sostén para los dinteles de entradas, sino también como soportes para elementos que funcionaran como mesa-altar, elementos que fueron encontrados por Charnay en Tula.
Indiscutiblemente en el caso de los llamados Chac-Moles, apreciamos la última relación entre ambas culturas y ciudades. Algunos de los más importantes elementos representados en el corazón de México-Tenochtitlan son: dentro de la arquitectura los vestíbulos con columnas ; columnas de base cuadrada. Recintos palaciegos como salones ceremoniales que conectan mediante angostos pasillos a patios internos con habitaciones a los lados. Banquetas adosadas a los muros, con aplicaciones en las mismas banquetas que conforman plataformas adheridas a los muros que permitían la colocación posiblemente de tronos o imágenes.
Dentro de la escultura, podemos en numerar las figuras antropomorfas con carácter de guerreros llamadas por los arqueólogos “cariátides o atlantes” (cabe mencionar que en el caso de Tula, Acosta ha probado que éstas figuras funcionaban como columnas). Figuras zoomorfas a manera de serpientes en posición descendente, que servían como columnas o soporte de altares. Figuras antropomorfas en actitud de sostener algo sobre su cabeza y espalda, llamadas por los arqueólogos “pequeños atlantitos” (hacemos notar que las imágenes aztecas están siempre relacionadas con Quetzalcoátl en su versión de Ehecatl como Dios del Viento). Figuras antropomorfas con la imagen de un personaje recostado en posición forzada que ha sido llamado Chac-Moles, los cuales por supuesto han sido identificadas como posibles mesas-altar o inclusive piedras para el sacrificio . Figuras antropomorfas de pie o sentadas que poseen en medio de las manos en el pedestal una perforación u oquedad y cuyo destino era servir de sostén a pértigas de madera con telas o papeles colgantes a manera de banderolas, por ello se les ha llamado porta-estandartes. Lápidas en piedra, con figuras en relieve, en las que se representaban jaguares en actitud de caminar o sentados y gruñendo , águilas con las alas desplegadas y buitres. Lápidas con relieves formando una secuencia en las que se aprecian una precisión de guerreros ricamente ataviados. Lápidas en relieve con secuencia de imágenes de serpientes emplumadas ondulantes.
Y en su cerámica destacan los braseros Antropomorfos que muestran el rostro del dios de la lluvia y de cuyos ojos escurre líquido a manera de lágrimas lluvia.
La cerámica plumbate, ha sido reportado en varias ocasiones en excavaciones de la capital azteca; nos referimos especialmente a las vasijas zoomorfas con la figura de un coyote que han sido encontradas en varios puntos de Tenochtitlán y muy especialmente resaltamos una pieza encontrada en las excavaciones del metro en 1967 en la sección sur de la ciudad, la cual muestra que en la época de los aztecas le fue hecha una tapa de tezontle, labrada cuidadosamente con el propósito de que embonara en el reciente, si bien es cierto que la vasija corresponde al posclásico temprano, su uso y terminado corresponde a la época azteca.
También, durante estas excavaciones, se descubrió una vasija del grupo Naranja Fino, cuya pasta y decoración corresponde definitivamente al grupo llamado Chichén Fine Orange Ware y al Fine-Orange Siljo Group, la cual indiscutiblemente debió provenir de las tierras bajas mayas, particularmente de la península yucateca.
Cuando se realizaron las exploraciones de la llamada estación Metro Pino Suárez, en el conjunto arquitectónico palaciego, del cual sólo sobrevivió la pequeña pirámide circular, se localizó una caja de piedra que contenía una vasija teotihuacana característica de la época clásica y dos ollas trípodes de soportes semiesféricos, de color naranja, imitación de la cerámica naranja fino de la región yucateca. Algo así como si se encerrara en una caja un concepto o una imagen del pasado.
Durante las exploraciones del Templo Mayor en la llamada época IVb, correspondiente al gobierno de Axayácatl, (mediados del siglo XV), en la sección de la plataforma sobre la cual descansaba la pirámide doble, en un sitio clave al centro de las dos pirámides, fueron descubiertos dos vasos de color naranja de paredes verticales con sus correspondientes tapas, que sirvieron como urnas funerarias, ya que en su interior se encontraron fragmentos de huesos humanos quemados. Estas piezas presentan como elemento decorativo, una especie de panel trabajado en relieve en el que se aprecian dos personajes posiblemente deidades y a cuya espalda se observa una serpiente emplumada ondulante.
Ya desde la tercera temporada en Tula, Acosta había encontrado cerámica naranja fino en un fragmento en que se apreciaban las figuras en relieve y las dibujadas al “fresco” y su forma, un vaso alto con soporte anular, es semejante a los anteriores. Así tenemos que desde el posclásico temprano, esta cerámica de clara filiación maya y específicamente proveniente de las tierras bajas mayas, esta presente en la capital tolteca y su imitación en el Altiplano Central mexicano adopta dos modalidades: una con decoración en relieve y cuyo ejemplo más completo sería una vasija que se encuentra en las colecciones del Museo de Arte Antiguo, en Viena siendo la otra modalidad de la pintura al fresco con las que se logran escenas que nos recuerdan las pinturas murales de algunos edificios de Chichén Itzá; de éste tipo se conserva una pieza de incierta filiación arqueológica y que se exhibe en el Museo Jorge R. Acosta en Tula.
Este breve análisis acerca de la presencia de cerámica que podemos identificar como proveniente de la región maya en Tula y Tenochtitlán nos lleva a considerar que es indiscutible que durante el posclásico tardío, muy especialmente durante los siglos XV y XVI d.C.; hay objetos cerámicos de una época tan temprana presente en la capital azteca, no sólo originales, sino también en los de denominados “imitación”.
Tal vez una respuesta sencilla sería pensar que a través de Tula llegaron éstos objetos a la capital azteca; sin embargo, en el caso específico tanto de las vasijas situadas en el interior de una caja de piedra y muy especialmente del par de vasos urna del Templo Mayor, la interrogante es más enigmática todavía, ya que la iconografía de éstas últimas vasijas corresponde perfectamente al significado del edificio y del entierro, lo que nos indica que fueron “mandadas a hacer” por los mexicas a un centro productor o fueron hechas por artesanos que copiaron cerámica “fuera de la moda” con elementos simbólicos de épocas muy antiguas.
La imagen de Tula siempre estuvo presente en el pensamiento de los aztecas. Algo en lo que queremos insistir es en el hecho de que bien es posible que algunas esculturas, figuras menores o cerámica fueran traídas directamente de la capital tolteca, después del detallado análisis que hemos efectuado con ambos conjuntos, contrastándolos, podemos afirmar que existe la fórmula tradición tolteca o el elemento iconográfico, pero este fue reinterpretado, trabajado al estilo de los aztecas y unificándolo en el contexto general de Tenochtitlán, de modo que se puede decir que hay una imagen de Tula, un deseo de tener presencia de ésta ciudad pero, todo ello bajo el estilo , es decir, bajo la estética de los aztecas.
En el caso de las regiones de Guerrero y Oaxaca , posiblemente porque no tenían tanta significación en lo urbano y lo arquitectónico, tal vez por ello están representadas en la capital azteca sólo por pequeñas esculturas trabajadas mediante lapidaria, lo que evidenciaba fundamentalmente más que un recrear una antigua capital, una imagen del poder azteca mediante la tributación.
Si los aztecas quisieron que su capital fuera una Imago Mundi, en la que se reunieran armoniosamente tanto edificios como figuras escultóricas y cerámicas de las antiguas capitales indígenas del pasado como la ciudad Olmeca, Teotihuacán, y Tula , y si quisieron dejar constancia de su dominio militar y económico sobre regiones tan lejanas como Guerrero, Oaxaca o Veracruz.
La complejidad con la que elaboraron y recrearon sus raíces ancestrales fue, de alguna manera, tan evidente, que en el corazón de la pirámide mas importante para ellos, Templo Mayor, elaboraron una copia fiel de los rasgos toltecas que mas les impactaron, repitiendo algunos de sus rituales y ceremoniales, lo que dio como resultado un pensamiento mágico que se baso principalmente en la adoración de sus dioses, el conocimiento de sus designios divinos y el poder alcanzar el favor de ellos para su pueblo. Es por ello que lo plasman en sus esculturas, en los bajorrelieves que decoran sus templos, en los juegos de pelota, en sus entierros, en las ceremonias alrededor de un echo especifico, en sus objetos suntuarios y , principalmente, en la personificación de sus deidades.
La simplificación de sus mitos y ritos en un objeto encierran un mundo de conocimiento que va mas allá del concepto que la mente occidental pueda entender; es por ello que en la actualidad, las investigaciones en relación a la vida social , política, económica y religiosa de este pueblo a cautivado a propios y extranjeros, atrayendo la atención de muchos estudiosos en la materia y subyugando a aquellos que se encuentran por primera vez de frente a los vestigios que dejaron los habitantes de México-Tenochtitlan.

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A las 9:22pm del octubre 3, 2012, Hugo Herrera Torres dijo...

hola Fede!

cómo has estado?

espero que todo muy bien

cuando me puedes recibir?

no puedo miércoles y jueves

pero el resto de la semana sip,

saludos

hugo

A las 1:39pm del junio 21, 2011, Salomé Torres dijo...

Hola!!!

Bienvenida a Bibliografía arqueológica, esperamos sea provechoso este proyecto!

 

Saludos!

Salomé

A las 6:55pm del enero 11, 2011, Salomé Torres dijo...

Saludos!!!
 
Se le envía este mensaje para invitarle  a que se una al grupo Bibliografía arqueológica., el cual cuenta con un pequeño acervo digital de artículos principalmente., la intención es acrecentar éste acervo, por tal razón se encuentra usted invitado para que  comparta artículos, ponencias, reseñas, etc. (de su autoría o no).
Deje sus dudas, comentarios, observaciones., en fin., todo lo relacionado a datos bibliográficos será bienvenido.  Al tiempo revise los materiales con los que ya contamos, quizá alguno de ellos pueda ser de su interés.
 
Le agradezco su atención y reciba un cordial saludo de su compañera Salomé.

 

A las 9:00pm del octubre 7, 2010, Pedro Francisco Sánchez Nava dijo...
Hola mi querida Federica!!! Pues que buena noticia me das y por supuesto que nos programamos para desayunar, comer o un cafetín. Me dará mucho gusto verte y darte un fuerte abrazo antes de chismear. Un beso. Pedro Francisco (compañerito de banca!!!)
A las 7:10pm del septiembre 27, 2010, antonio benavides castillo dijo...
Hola Federica;
muchas gracias por los datos.
que todo siga bien en el MNA.
A las 4:49pm del septiembre 27, 2010, Pedro Francisco Sánchez Nava dijo...
Hola mi querida vecina!!! que gusto que me escribes y te comento que después de renunciar a la Dirección de Planeación en la CNA, me reintegré a Salvamento Arqueológico y ahí estoy felíz y contento. Tú, supongo que en el MNA!! Ojalá y nos veamos pronto para cotorrear sobre nuestros avatares!!! Un beso y no le estés aventando papelitos a tu compañerito de adelante!!!
A las 12:04pm del septiembre 26, 2010, jose huchim herrera dijo...
hola fede como estas.
nado en merida y estaré el viernes en la conferencia.
A las 7:41pm del septiembre 16, 2010, Ana Leslie Escalante Canto dijo...
Hola Fede:
soy José Gamboa Cetina, nada más para aclararte que no se porque salio la foto de ana leslie escalante, que es mi esposa en lugar mio. Tal vez porque ella se dio de alta en este sitio y yo no,
en fin, espero me envies tu dirección,
siempre te mando saludos con pepe huchim, no se si te ha dicho
un fuerte abrazo
José Gamboa
A las 7:37pm del septiembre 16, 2010, Ana Leslie Escalante Canto dijo...
Hola Fede:
no se si te acuerdes de mi, soy el antropologo José Gamboa del centro inah yucatán, estoy en la sec. de antropología física.
Tengo muy gratos recuerdos tuyos, y me gustaria que estuvieramos en contacto. Hoy de casualidad, buscando una información encontré este sitio, y me encontre con la agradable sopresa de que eres miembro de esta red.
me puedes dar tu correo, porque creo que es más rapido que este lugar. El mio es
marcialzetina@hotmail.com
te envio un fuerte abrazo
A las 6:32pm del junio 14, 2010, Maria de Lourdes Toscano Hdez. dijo...
Hola Fede, aunque un poco tarde recibe un fuerte abrazo desde esta cálida tierra, cuando vengas festejamos con unas costillitas de Doña Kiki.
Oye no se si te comentó Cristian que la plática estuvo muy bien, muchas personas se interesaron en el proyecto.
 
 
 

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