Descubren la tumba de la reina Karomama


JOSÉ MIGUEL PARRAEGIPTÓLOGO
Actualizado: 16/12/2014 17:29 horasKaromama, la divina adoratriz de Amón.


Es, sin duda, una de las grandes protagonistas de la colección egipcia del Museo del Louvre. No hay más que verla: de bronce con decoración incrustada de oro, plata y electro, la pierna izquierda adelantada y los brazos en el gesto de llevar una bandeja que falta, la estatua de Karomama G Meritmut es una de esas imágenes icónicas que seducen y hacen de sus espectadores unos enamorados de la civilización del Nilo.

La perfección de sus rasgos, el detalle de los pliegues de su vestido, del collar ancho, de los rizos de su peluca, la convierten en una obra de arte admirada por todos. Desgraciadamente, poco es lo que se sabe sobre este personaje, sin duda notable del Tercer período intermedio (1069-664 a.C.). Se trata de una época políticamente confusa en Egipto, durante la cual el poder lo compartieron varias dinastías coetáneas, desde la XXII hasta la XXV.

Si bien serían los monarcas de esta última (de origen nubio) quienes terminarían por unificar el país bajo un único poder político, Karomama no llegó a verlo, pues ella vivió a lo largo de los reinados de Osorkon II, Harsiese I y Takelot II (874-825 a. C. aproximadamente). Fue parte de la familia real de la XXII dinastía, formada por un linaje de soberanos de origen libio que mantuvo la capital del país en Menfis.

Enterrada en el templo de Ramsés II

Sabemos que Karomama era "esposa del dios de Amón", "señora de las Dos Tierras" y "divina adoratriz de Amón", un título que en esta época equivalía casi a ser la "reina" del Sur de Egipto. A finales del Reino Nuevo, el "gran sacerdote de Amón" había llegado a gobernar el Alto Egipto casi como un Estado independiente, y para la XXII dinastía la "divina adoratriz de Amón", una princesa virgen/soltera que se ocupaba del culto al dios, lo había suplantado como parte de los monarcas del Nilo para recuperar el control de todo el país. Por eso la "divina adoratriz" era siempre parte de la familia real gobernante.

Además de la estatua (59 cm de altura), de algunos ushebtis(pequeñas figuras funerarias), algunos de sus vasos canopos, una estatua de la XVIII dinastía usurpada por ella, su aparición en un relieve de Karnak junto a Takelot II y su presencia junto a Harsiese en una estela, no existían muchos datos sobre de ella. Afortunadamente, hace pocos días la Misión Arqueológica Francesa en Luxor Oeste ha anunciado nada menos que el descubrimiento de su tumba.

Pozo que conduce a la cámara funeraria de Karomama.

Se encuentra dentro del Rameseo, el templo de millones de años deRamsés II donde tenía lugar su culto funerario. Concretamente, el pozo de cinco metros de profundidad que conduce a la cámara funeraria donde fue enterrada Karomama se sitúa en la parte norte del santuario dedicado a Tuy, la madre de Ramsés II.

Al excavar el pozo, los arqueólogos encontraron un importantedepósito de ofrendas funerarias y de cerámicas. En el fondo del mismo pudieron ver que la parte inferior de la entrada a la cámara funeraria seguía conservando algunas de las cuidadosas hiladas de sillares que en su momento la sellaron. Justo a la entrada encontraron también un grupo de unos 30 ushebtis fragmentarioscon el nombre de la reina escrito en un cartucho, lo que permite identificar a la dueña de la tumba sin ninguna duda.

Ushebtis depositados en la tumba.

El nombre de la "divina adoratriz" dentro de un cartucho (lo que era una prerrogativa real) permite comprobar el grado de independencia política del que disponía. Claro que también podría hacer pensar que Karomama llegó a casarse con un faraón. Ahora queda averiguar con quién, porque al término de la campaña solo el principio de la cámara funeraria está excavado. Esperemos que dentro quede mucha información por recuperar.

Fuente: http://www.elmundo.es/la-aventura-de-la-historia/2014/12/16/549027e...

Vistas: 99

Comentario

¡Tienes que ser miembro de RMA Red Mexicana de Arqueología para agregar comentarios!

Únete a RMA Red Mexicana de Arqueología

Comentario de Marcelo Paul Arruda Leiva el diciembre 19, 2014 a las 7:23pm

La civilización de Egipto que al decir de Herodoto "Egipto es un don del nilo" dice mucha cosa pero siempre sus gobernantes despertaran ese misterio que tanto atrae a egiptologos o simples aficionados por que fue el mencionado pais un continuo ir y venir de subidas y caidas ,donde ryes y reinas se perdieron en la noche de los tiempos,ahogados en su propia sangre victimas de su propia arrogancia con la que sus carros apalstaban a sus enemigos.

El descubrir entonces esta tumba nos llevara nuevamente en la capsula del tiempo para comprender una epoca y descubrir que nada es eterno y que el poder y la gloria son barridas por las arenas del desierto,sepultando los otrora gritos de guerra y domincacion de  este pais que supo brindar al mundo grandes cosas.

Comentario de Carlos Pellon Rivero el diciembre 19, 2014 a las 2:10pm

Aunque en la fotografía no se aprecia bien por estar de frente,la posición de las manos corresponde con la de llevar en ellas las varillas de zahorí y no con la de portar una bandeja.

No es extraño, teniendo en cuenta las actividades que desarrollaba.

Suscribirse a Noticias RMA Gratis

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

© 2019   Creada por Gustavo Ramirez.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio