Develan misterios del barrio de Teopancazco, de Teotihuacán

Develan misterios del barrio de Teopancazco, de Teotihuacán

Reyna Paz Avendaño | Cultura | Fecha: 2014-09-17 | Hora de creación: 21:55:46 | Ultima modificación: 21:55:46

El emblema de Teopancazco, barrio multiétnico ubicado al sureste de Teotihuacán, fue el pez. Así lo plantea Linda Manzanilla, quien de 1997 a 2005 excavó el sitio y encontró restos óseos de migrantes originarios de la costa de Veracruz, peces procedentes de Nautla y rituales relacionados con el océano como la decapitación de 29 individuos con las cabezas dispuestas en vasijas.


La investigadora del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM detalló que una distinción de los pobladores de Teopancazco fue la vestimenta. “Los barrios son el escenario en donde la vida de la gente del común se desarrolla, ahí se hacían los elementos de identidad y en el caso de Teopancazco se pueden ver estrellas y moluscos marinos engarzados en trajes de algodón”.

Uno de los elementos que enriqueció el grupo de Teopancazco, añadió, es que traían mantas de algodón de Veracruz, mismas que las elites teotihuacanas usaban para vestir, en contraste con las vestimentas de fibras de agave, ixtle y demás materiales burdos que utilizaba el resto de los habitantes.

Por ello, la presencia de vasijas, rituales, peces, materia prima procedente de Veracruz, así como pobladores nacidos en la costa, suponen —para Linda Manzanilla—  la posibilidad de que los teotihuacanos tenían terrenos en Veracruz, es decir, había una relación más estrecha que el intercambio.

MURAL Y DECAPITADOS. “A finales del siglo XIX se encontró un mural extraordinario en San Sebastián Xolalpa que plasmaba dos sacerdotes caminando hacia un altar con una red, tirando semillas, cantando o haciendo plegarias”, indicó Manzanilla.

Sin embargo, dijo, del mural ya no queda nada porque la humedad provocó que las sales se depositaran encima, por lo que actualmente sólo se conocen fragmentos que fueron publicados en 1894 y que le han permitido establecer detalles del ritual de decapitación.

Linda Manzanilla explicó que en el conjunto donde se ubicaba el mural hallaron vasijas Tláloc, esculturas del Dios del Fuego, vasijas con garzas de la costa del Golfo sentadas en el lomo de una serpiente, es decir, atrapadas y traídas a Teopancazco y miniaturas de incensarios tipo teatro relacionados con niños que iban a ser militares, pero que murieron a los 7 años.

“En Teopancazco, a mitad de la historia teotihuacana (o finales de la fase Tlamimilolpan), hay rituales de terminación de ese momento constructivo muy llamativos. Por ejemplo, está la decapitación de 29 individuos, la mayor parte de ellos masculinos y dispuestos, cada cabeza, en una vasija con cinabrio (un compuesto de mercurio) y tapado con otra vasija”, señaló.

Es un ritual especial para Teotihuacán porque no existe otro registrado en la zona, únicamente existe su correlativo en el Cerro de las Mesas en Veracruz, en donde se encontraron cráneos de niños en vasijas de forma similar y es probable que uno de los vínculos simbólicos del grupo de Teopancazco con Veracruz sea este ritual de terminación, agregó.

A este planteamiento lo sustentan los análisis químicos del suelo. “Podemos ver que (los sacerdotes del mural) estaban tirando líquidos orgánicos porque la impregnación de fosfatos hacen manchas más oscuras en el piso. Así mismo con las sandalias, al caminar hacia el altar van desgastando el piso hecho de carbonato de calcio”

Y prosigue: “Hemos podido ver que en la parte suroeste de la plaza ritual (de Teopancazco) seguramente se decapitó a esos individuos o se desmembraron animales y seres humanos porque hay una concentración de colesterol de origen animal que sólo daría la actividad recurrente de estar desmembrando o cortando partes de seres vivos.”

SASTRES Y ENTIERROS. Linda Manzanilla aseveró que en Teopancazco se registraron 126 entierros formales, algunos de ellos muy teotihuacanos, es decir, colocados en fosas, pero muchos restos óseos fueron cocidos, hervidos o presentan huellas de corte, esto significa que fueron procesados para crear instrumentos de trabajo.

“En Teopancazco los individuos son sastres y requieren agujas, perforadores, alfileres y herramientas que sirvieran para hacer trajes, unir los lienzos de algodón, cocer las conchas marinas y pendientes. Los sastres tienen todo el instrumental para trabajar de manera continua y la mayor parte de estos instrumentos están hechos con huesos humanos”, indicó.

Otros resultados de análisis físicos, químicos, geológicos y genéticos aplicados a los entierros demuestran que la mayor parte de los trabajadores en este centro de barrio comían maíz y algunas presas de animal, y los individuos de nivel alto comían frutos, peces, herbívoros y acceso al consumo ritual de carne humana.

“Con isótopos de oxígeno, podemos detectar la altitud de la cual provenían algunos de estos individuos, hay gente que viene de la costa de Veracruz, algunos pueden ser del Pico de Orizaba y Cofre de Perote, otros son del Altiplano Central, otros de Teotihuacán y áreas aledañas de Puebla y Tlaxcala”.

Sobre las patologías, destacó la existencia de individuos con problemas de asimilación de hierro, estrés nutricional en infancia y que quizá migraron a Teotihuacán para mejorar su alimentación y algunos no tuvieron suficiente exposición al sol.

BARRIO. Los barrios en Teotihuacán fueron el escenario en donde se desarrollaron los trabajos cotidianos como artesanías y eran regidos por las élites intermedias, y en el caso de Teopancazco fue un sitio que ayuda a entender una población multiétnica conviviendo entre sí, destacó la especialista.

Por último, explicó que los edificios o estructuras que conformaban un barrio teotihuacano eran: una gran plaza ritual con un templo y altar, un edificio administrativo, un grupo artesanal especializado, la guardia del barrio (componente militar), un sector residencial de la familia que estaba a la cabeza de la élite intermedia, un componente médico, una alineación de cocinas de almacenes en la periferia para darles de comer a los trabajadores y un espacio abierto anexo a los barrios para el tianguis o festividades.

Fuente: http://www.cronica.com.mx/notas/2014/857119.html

Vistas: 85

Comentario

¡Tienes que ser miembro de RMA Red Mexicana de Arqueología para agregar comentarios!

Únete a RMA Red Mexicana de Arqueología

Suscribirse a Noticias RMA Gratis

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

© 2019   Creada por Gustavo Ramirez.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio