Ek´ Balam, breves observaciones y notas comparativas

Ubicación

El antiguo asentamiento prehispánico de Ek´ Balam se ubica en el oriente yucateco, aproximadamente a 180 km de la Ciudad de Mérida y 30 km al norte de Valladolid.  Es el vértice superior de un triángulo imaginario que forma con Izamal y Chichen Itzá.  Desde Chichen Itzá la ruta para visitarlo es a través de la carretera a Valladolid y desde aquí los vehículos (camiones o taxis) recorren en dirección norte una carretera que lo llevará hasta el estacionamiento previo al acceso de esta interesante zona arqueológica.

 

 

Antecedentes

En maya yucateco la palabra ek significa “negro” y balam es “jaguar”, aunque algunos autores prefieren llamarle “jaguar oscuro” y en otros casos “lucero-jaguar” (Vargas y Catillo 2001:405).  El nombre es una denominación que aparece en tempranos documentos coloniales y posiblemente el antiguo nombre de Ek ´Balam fue Talol.

Ek´ Balam es un sitio arqueológico investigado desde 1984, por un equipo de arqueólogos estadounidenses, quienes se dieron a la tarea de realizar el registro, mapeo y estudio a nivel regional, bajo la supervisión del INAH.

En el año de 1994 el INAH inicio de manera formal la exploración y restauración, así como el estudio de la arquitectura de este sitio prehispánico, con el Proyecto de Investigación y Conservación Arquitectónica, bajo la supervisión de Leticia Vargas de la Peña.  Dichas exploraciones realizaron espectaculares descubrimientos que despertaron el interés por el estudio de las ruinas de Ek´ Balam.  Gracias a las excavaciones realizadas han aflorado una fachada de estuco muy bien conservada y una entrada con escalinata cubierta con textos jeroglíficos.

Los primeros trabajos de campo se llevaron a cabo en el complejo central y más importante de la ciudad, mismo que se encuentra en un área circundada por dos murallas.  Las Murallas Interior y Exterior, tienen cinco entradas, en las que desembocan cinco sak bé obs  o caminos prehispánicos; un sak bé está orientado al norte, otros al este y al oeste, mientras que en el lado sur hay dos caminos (Vargas y Catillo 2001:405).

 

 

Extensión

El sitio tiene aproximadamente 12 km de extensión total.  El núcleo, o complejo central, se extiende por una superficie de 6 km² y está separado del resto de la ciudad por las murallas ya mencionadas.  Estas murallas delimitan un área de 1.25 km², donde se encuentran 45 construcciones de variadas dimensiones; las más grandes e importantes se distribuyen en las Plazas Norte y Sur.  A las anteriores murallas se debe sumar una tercera, construida entre algunas de las construcciones principales (Vargas y Catillo 2001).

La presencia de gruesas murallas defensivas es un elemento que Ek´ Balam comparte con Tulum, Xcaret y Mayapán, todos estos con vestigios de una gruesa muralla defensiva que protegía el núcleo del asentamiento (Benavides 1999: 152).

 

 

Cronología

El mayor auge de Ek´ Balam, corresponde al horizonte Clásico, así lo indican, el estilo glifico de la escritura, el juego de pelota., etc., y varios elementos arquitectónicos.  Aunque la mayoría de los edificios excavados hasta el momento son de finales del periodo Clásico, algunos hallazgos del Preclásico reciente, permiten establecer que el lugar ya estaba habitado desde dicha época.

 

La estructura 18 o pasaje abovedado

El sak be 2 constituye el acceso principal al núcleo central de Ek´ Balam, y desemboca en la estructura 18, o pasaje abovedado, con planta en forma de cruz, que fungió como entrada principal al sitio, al cual se accede mediante una rampa corta y bastante empinada.  Cabe señalar que el pasaje abovedado de Ek´ Balam, presenta similitudes funcionales y arquitectónicas con pasajes similares presentes en la Serie Inicial, o “Chichen Viejo”, y con el pasaje abovedado de Kabah.  Todos estos provistos de una empinada rampa que permite acceder a ellos.

La Estructura 18 o pasaje abovedado de Ek´ Balam, desplanta sobre una plataforma baja, con rampas en la porción central y escalinatas en los costados.  Federica Sodi (comunicación personal septiembre del 2011), a propósito de la rampa en Chichen Viejo, comenta que este tipo de estructura obligaba a quien accedía a la ciudad a mantener forzosamente una postura inclinada, a manera de reverencia (fig.  ).

 

 El Juego de pelota

En Ek´ Balam el Juego de pelota es una estructura ubicada de manera intermedia entre el pasaje abovedado y la gran Acrópolis o Estructura 1.  Los taludes de dicha estructura son bastante amplios y de poca altura.  Carece de cabezales o muros que cierren el campo en los extremos.  Posiblemente en este tipo de cancha se practicaba la variante de golpear una pelota de grandes dimensiones precisamente con la cadera, postura que es representada por varias figurillas de estilo Jaina y por el jugador de pelota en el marcador de juego de pelota de Chinkultic.

Por sus dimensiones y perfil el juego de pelota de Ek´ Balam tiene similitudes con el juego de pelota de Coba, y también las tiene con los pequeños juegos de pelota de Chichen It´za y con el de Uxmal (fig.  ).

 

 La Acrópolis o Estructura 1

En Ek´ Balam la construcción de mayores dimensiones es la Acrópolis, formada por un conjunto de edificios superpuestos, que forman la concentración más elevada del sitio, también identificada como Estructura 1, con 160 m. de longitud, 60 m. de ancho y aproximadamente 32 m. de altura, en ella predomina su volumen horizontal.  De acuerdo con Benavides (1999:132) este tipo de construcción pertenece al estilo arquitectónico identificado como Petén tardío, el cual se distingue por la masividad de las construcciones con tendencia a formar enormes masas arquitectónicas denominadas Acrópolis (fig.  ).

La importancia de la Estructura 1 de Ek ´Balam no solo radica en sus dimensiones, sino en la gran cantidad de monumentos constructivos que en ella se superponen, por lo que posiblemente abarcó toda la historia de la ciudad.  Esta construcción se encuentra en la Plaza Norte, también formada por las estructuras 2 y 3, que junto con la 1, ocupan un lugar destacado entre las construcciones más voluminosas de Mesoamérica (Vargas y Catillo 2001:405).

Por sus dimensiones la Estructura 1 de Ek ‘Balam solo es comparable con la pirámide de Kinich Kak Moo en Izamal, la cual, de acuerdo con Benavides (1991: 133), pertenece al estilo Megalítico, desarrollado entre 300 y 600 d. C. 

            La Estructura 1 de Ek´ Balam equivale a una “montaña” artificial, donde se concentraron los espacios arquitectónicos, destinados al servicio de los Ahau o señores principales, clase política, clase militar y grupos sacerdotales.  A diferencia de Chichen Itzá, que carece de una construcción equivalente que aglutine un número tan considerables de estructuras superpuestas, con palacios en los primeros niveles y templos en la parte superior.

 

 El Cuarto 12

La ubicación de este aposento es en el costado Sur-Este de la Gran Acrópolis, en el nivel intermedio.  Vargas y Castillo (2001: 409) señalan la presencia de pintura mural en la parte interna de la bóveda, la cual fue recuperada sumamente fragmentada debido al colapso de la misma.  Alineada con el acceso al Cuarto 12, la escalera tiene adosada la representación en estuco modelado de una serpiente con las fauces abiertas, la lengua bífida tendida en la sección inferior muestra un registro de cuatro cartuchos, cada uno con tres glifos, y en la sección superior se observa la parte interna de la mandíbula del ofidio o Serpiente de Guerra (fig.  ).

El emblema de la Serpiente de Guerra es un elemento que también se observa en los personajes 8 Sur y 9 Sur, ubicados en la fila A del Templo Inferior de los jaguares de Chichen Itzá.  Se trata de un elemento firmemente anclado en la ideología maya sobre la guerra y el gobierno.  De acuerdo con Halpering (2004:46) algunas versiones de la Serpiente de Guerra poseen mandíbula inferior y lengua de serpiente bífida como en el caso de las Estelas 7 y 26 de Piedras Negras y Estela 9 de Lamanai.

 

 Los cuartos 42, 35 y 43  de la Estructura 1

Las fachadas estucadas de los cuartos ubicados en el tercer nivel de la Estructura 1, son aquéllas que debido a la profusión y belleza de elementos representados, han atraído la atención de especialistas y público en general.

Estos pequeños templos, cada uno con su acceso orientado al sur, forman un conjunto con dos templos laterales que flanquean un templo principal al centro, en cuyo acceso se muestran las enormes y amenazantes mandíbulas del monstruo de la tierra.  Como complemento de las formas estucadas en bulto, de dientes y colmillos, se observa un despliegue de grandes entrelaces y volutas, que se extienden sobre la fachada y producen en el espectador un efecto de múltiples elementos aglomerados (fig.  ).

Los cuartos 42, 35 y 43 tienen una decoración muy especial a base de estuco modelado que forma grandes mascarones y esculturas antropomorfas en bulto, que decoran el friso (Vargas y Castillo 2001: 413).  Estas fachadas se hallaron en un estado de conservación casi perfecto, debido a que en época prehispánica fueron cuidadosamente cubiertas con un relleno de características especiales, colocado cuidadosamente, con la intención expresa de preservarlas.  Una situación equivalente ocurrió durante el fin del Epiclásico en la zona arqueológica de Cacaxtla, donde el llamado mural de La Batalla, también fue cuidadosamente recubierto, poco antes de que el sitio fuera abandonado.

A diferencia de los templos aparentes que coronan las torres de Xpuhil, o las fachadas de templos aparentes en el cuadrángulo de Las Monas, en Uxmal, o las fachadas de templos en la parte superior del arco de Labná, los templos de Ek´ Balam, son totalmente funcionales, como repositorios para recepciones y ceremonias.

La entrada al cuarto 35, o templo central, muestra el dintel ligeramente remetido, rasgo arquitectónico que Ek´ Balam comparte con Tulum y Mayapan, y que es característico del estilo Costa Oriental (Benavides 1998: 149-150).  La entrada al cuarto 35 destaca por la decoración en estuco modelado en relieve de unas enormes fauces de un monstruo-dragón, seguramente se trata del mitológico reptil sagrado o monstruo de la tierra, que representa a Itzam Na.

El cuarto 42, en el cuarto nivel de la parte central de La Acrópolis, en la fachada sur, contiguo a la escalinata central, presenta una fachada profusamente decorada en la sección del techo, entre otros motivos se destaca la presencia del símbolo Pop, o estera.  El cuarto 42 también ha sido identificado como el “Templo de los Peces”, debido a la decoración del friso, en el que se observan tres peces de estuco modelado, entre otros elementos geométricos, fitomorfos y zoomorfos (fig. ).  Precisamente en este cuarto se localizó una representación pictórica, ubicada en la parte superior de la jamba este de la entrada al recinto.

 

 Itzam Na en la entrada al Cuarto 35

Como habíamos mencionado el acceso al Cuarto 35, o templo central, está enmarcado por unas enormes y prominentes fauces, que representan al monstruo sagrado de la tierra.  El área que bordea el acceso muestra dos hieras verticales y una transversal formada por gruesos colmillos, con el extremo curvo colocado hacia la sección inferior.  En la sección inferior, frente al acceso se extiende una amplia plataforma que lleva en sus orillas la continuidad de la mandíbula formada por colmillos equivalentes, insertos en gruesas encías formadas con corchetes.

De acuerdo con Thompson (1982), en la cosmovisión de los mayas, particularmente de los peninsulares, el mundo descansaba sobre el tórax de un enorme caimán o lagarto y este a su vez flotaba sobre una vasta laguna.  El cocodrilo es un animal que vive en el agua y en la tierra, por su relación estrecha con ambos elementos era identificado como un ser de fertilidad.  Una de las tareas de los cocodrilos es su búsqueda permanente de agua fresca, porque su cuerpo así lo requiere; el agua como elemento fundamental para la fertilidad de la tierra (Vargas Pacheco 2001: 1).  Vargas P., agrega que en su búsqueda de agua como elemento terrestre pueden obtenerla en las mismas aguadas, y como elemento celeste con las lluvias, de esta manera el cocodrilo es terrestre, celeste y del inframundo, ya que el cocodrilo permanece largo tiempo bajo el agua y esta también es un elemento del inframundo, de hecho es uno de los componentes de Xibalbá (Vargas Pacheco 2001: 6).

Entre los mayas Itzam Na es la representación de un animal fantástico, con rasgos de serpiente, cocodrilo, lagarto, incluso ave.  Casi siempre aparece como un animal que parece representar el cielo, y de sus fauces emerge agua o el rostro antropomorfo de algún dios, generalmente su cuerpo se encuentra decorado con símbolos acuáticos y celestes.  Sus representaciones más importantes son el monstruo celeste Itzam Caan o Mago del agua celestial o Lagarto Celeste, y el monstruo terrestre, Itzam Cab Ain o “Brujo del agua”, “tierra cocodrilo” (Vargas Pacheco, 2001: 7).

Para  explicar al lector la función de Itzam Na en el portal del Templo 35 de Ek´ Balam, es necesario que tome en cuenta que se trataba de un dios creador y todopoderoso.  De acuerdo con Freidel (1999:47, citado en Vargas P. 2001:7), Itz es una sustancia divina caída del cielo, un elemento celeste “que fluye a través de un portal representado por la plataforma celeste colgada del altar del chamán”, esta itz es la de Itzamna”, ya que Itzam es el término para chamán, quien es “la persona que abre el portal para traer itz al mundo”.  Entonces Itzam Na era el Chaman Primigenio y uno de los dioses que dibujaron las imágenes de las constelaciones en el cielo durante la creación.

 

 Los personajes “alados” del cuarto 35

El templo principal o cuarto 35, lleva en la parte superior, que corresponde al nivel inclinado del techo exterior, seis personajes, tres de tamaño natural, todos ellos modelados en estuco, en posturas y actitudes peculiares, muestran rasgos faciales y atavíos finamente detallados.  Se conservan en mejores condiciones los personajes en el costado sureste  (fig.  ).

Los dos personajes de tamaño natural ubicados en el costado sureste, del cuarto 35, se encuentran de pie dispuestos sobre unas breves “marquesinas” salientes, cortas de esquinas redondeadas.  Un tercer personaje, de menores dimensiones, se muestra visto de perfil y sentado sobre el borde inferior que forma la cavidad ocular del monstruo fantástico.  El personaje principal, también de menores dimensiones, se ubica justo sobre la parte superior de la mandíbula, o naríz, de este ser fantástico.

Los dos personajes ubicados en el costado sureste, del Cuarto 35, se encuentran de pie, con los brazos cercanos al cuerpo.  El personaje justo en ángulo del techo, es de complexión delgada, rostro afilado, su cabeza ligeramente inclinada hacia el frente; sus extremidades modeladas en un estilo completamente naturalista; se encuentra de pie con los brazos flexionados, el brazo izquierdo muestra al frente la palma de su mano, rasgo que recuerda a los guerreros con rostros escarificados de Kabah.  El personaje ubicado a un costado del anterior (izquierda del observador), lleva la cabeza erguida, con el amplio rostro girado hacia su derecha; es de complexión robusta y el tratamiento de su cuerpo y extremidades es menos naturalista que el anterior.  Este guerrero lleva las palmas de las manos hacia abajo, tal y como ocurre con varias de las representaciones de jugadores de pelota en Chichen Itzá.

El personaje de la esquina sureste (de cuerpo grácil), lleva un tocado con el rostro de Kinich Ahau, o deidad solar, colocado sobre su cabeza.  El tratamiento de este rostro es equivalente al mascaron de este mismo dios que se observa en Comalcalco o en los tocados de los cilindros palencanos.  El guerrero que le sigue lleva un tocado diferente, y colocado sobre la parte superior de una mandíbula superior de serpiente, volteada hacia arriba, sin lugar a dudas se trata del tocado de la Serpiente de Guerra, que muestra al espectador la parte interna del paladar, tal y como se observa en la escalinata del Cuarto 12, que se describe en párrafos posteriores.  Ambos personajes en el costado sureste del Cuarto 35, llevan gruesos cinturones, como los utilizados por los jugadores de pelota, y decorados con el glifo kin, que significa sol y a la vez: tiempo.

Los dos personajes colocados en el costado Este, llevan collares, pectorales, paños de cadera y en la parte de la espalda un atado de plumas, a manera de “alas”.  Esta característica permite relacionarlas con el personaje principal en el Dintel 2 de Yaxchilán (De La Garza 1995: fig. 14) y con los personajes representados en los taludes del monumental juego de pelota de Chiche Itzá, que llevan sobre sus espaldas estos voluminosos atados de largas plumas, presumiblemente representan plumas de quetzal, que sobresalen lateralmente cuando la figura es representada de frente.

 

 Plaza Sur

Los trabajos realizados en la Plaza Sur pusieron de manifiesto una interesante mezcla de elementos provenientes de varios estilos arquitectónicos, junto con elementos locales, que fueron manejados de manera magistral por los arquitectos locales, quienes lograron amalgamarlos de tal modo que crearon un estilo propio diferente al de otras ciudades prehispánicas .

En la Plaza Sur se encuentran algunas de las construcciones más grandes del recinto amurallado y en general del sitio, como son la Estructura 10; la que recibe el nombre de Las Gemelas, que es la número 17, y la 16 también conocida como El Palacio Oval, aunque ninguna de estas se equipara al volumen de los edificios que forman la Plaza Norte.

 

Hallazgos relevantes (tapas de bóveda)

Entre los hallazgos de mayor relevancia reportados para Ek Balam se encuentran dos tapas de bóveda localizadas en la estructura 8 del Juego de Pelota, con la representación del dios K´ wil, la primera de estas con la fecha 3 de septiembre del año 841 d. C.  En ambas tapas se hace mención de un individuo llamado Tz´ib´an Tub, aunque se desconoce si fue alguno de los gobernantes de la ciudad, ya que su nombre no ha sido encontrado asociado con algún título (Vargas y Castillo, 2001).

Los Cuartos 11 y 12 de La Acrópolis fueron objeto de bellas representaciones policromas, que cubrían la superficie interior de las bóvedas, de ambos cuartos, sin embargo´, debido al derrumbe de las bóvedas los murales quedaron fragmentados.  En algunos de estos fragmentos se observa la representación de guerreros armados, en actitud de enfrentamiento, así como cautivos (Vargas y Castillo, 2001).

El cuarto 45 fue parcialmente rellenado para construir la cámara funeraria del gran señor principal Ukit Kan Le´k Tok´.  La magnífica construcción con su fachada única es un mausoleo construido para el reposo de sus restos mortales, y, de esta manera, conducirlo, después de su muerte, al reino de Xibalbá.

 

 El Ahau Ukit Kan Lek Tok

Proviene del cuarto 6, ubicado en la sección inferior, costado Este, de la Estructura 1, una tapa de bóveda, la número 3 localizada en Ek´ Balam, la cual contiene una representación del dios K o K ´awil.  Aunque seriamente dañada, en ella se relata el cierre o término de la construcción de una casa, en este caso perteneciente al señor Ukit Kan Lek Tok, correspondiente al Clásico Tardío (entre 600 y 900 d. C.). 

Este ahaw al parecer fue uno de los más importantes de Ek´Balam, bajo cuyo poderío se construyó la mayor parte de lo que ahora se puede apreciar de la gran Acrópolis, ya que de este personaje han sido localizadas otras referencias, precisamente en dos monumentos de piedra llamados: Las Serpientes Jeroglíficas, donde su nombre está asociado al glifo emblema de Ek´ Balam, donde recibe el titulo de kalom, “sagrado rey de Talol” (Vargas y Castillo, 2001:409).

 

 Comentarios finales

Lo que hasta el momento se sabe de Ek´Balam indica que en época prehispánica mantuvo bajo su dominio una extensa región y se constituyó en una gran ciudad capital, que concentraba la riqueza de un grupo en el poder y los recursos para edificar estructuras con la magnitud de las que ocupan la Plaza Norte.  Este poder en gran parte debió haber sido obtenido mediante el respaldo de una clase militar, la cual sustentaba su derecho a gobernar, cuyos capitanes seguramente ocupaban la parte inferior de la Acrópolis principal.

Las incursiones bélicas de Ek´ Balam y la imposición de tributo a provincias de menor tamaño, fue un factor que motivo la construcción de murallas defensivas que permitieran proteger sus construcciones principales, de otras ciudades capitales. 

En su etapa de mayor esplendor Ek´ Balam fue una ciudad extensa y funcional, con recursos suficientes para la construcción de una importante red de caminos y edificaciones como el juego de pelota.  También participo de la construcción de altares, estelas y otros monumentos, que permitían exhibir públicamente registros de tipo astronómico, estrechamente relacionados con el linaje que ostentaba el poder.

La construcción que más ha llamado la atención de especialistas y público en general son las fachadas de los templos 42, 35 y 43, particularmente la fachada del templo 35 que muestra como elemento principal a un ente mitológico que aquí hemos identificado con Itzam Na.

En sus antecedentes más remotos a este cocodrilo se le asociaba fundamentalmente con la fertilidad, de él dependían que las lluvias llegaran a tiempo, posiblemente en ello radicaba su gran poder.  Posteriormente se le encuentra asociado con la élite, ya que fue utilizado para legitimar el poder entre algunos grupos mayas, entre los cuales la elite de Ek ´Balam no fue la excepción.

Itzam Na, representado en el acceso al cuarto 35 de Ek ´Balam, fue el dios creador, a quien se le relacionó con las buenas cosechas, la lluvia, el sol y la tierra.  Identificado con el inframundo, pero también con el cielo, fue el dios principal de los Mayas Yucatecos, quienes lo consideraban un dios extranjero y estrechamente relacionado con la elite, fue el dios de los jerarcas, mientras que Chac era favorito de los campesinos.

La ciudad de Ek´ Balam presenta características que la sitúan dentro de las más importantes del norte de Yucatán y dada su ubicación, lejos de otras ciudades prehispánicas de importancia, debió haber dominado una extensión territorial bastante extensa.

Hacia finales del Clásico, Ek´ Balam protagonizó el mismo destino que otras muchas ciudades del Horizonte Clásico, el apogeo constructivo cesó, algunas de sus edificaciones fueron intencionalmente cubiertas para ser protegidas y fueron abandonadas, mientras este proceso ocurría, en la zona central de la península, ciudades estado como Chichen Itzá, ingresaba a su etapa de mayor esplendor.

 

 

Referencias bibliográficas

 

Benavides C, Antonio, “Arquitectura maya”, en: Los mayas, Coordrs. Peter Schmidt, Mercedes de la Garza y Enrique Nalda.  CONACULTA-INAH, 1999-131-157.

 

De La Garza, Mercedes, Aves sagradas de los mayas, Facultad de Filosofía y Letras, Centro de estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas, UNAM, 1995.

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