Los primeros “tucumanos”: una historia de más de 7.000 años

2012-01-10
Los primeros “tucumanos”: una historia de más de 7.000 años
La teoría más aceptada acerca de cómo se fue poblando el continente americano establece que el ser humano migró desde Asia hasta América atravesando el estrecho de Bering, posiblemente aprovechando el congelamiento del mar durante un periodo glaciar, hace aproximadamente 17.000 años. ¿Cómo habrán sido estos movimientos poblacionales en el actual territorio argentino? ¿Desde cuándo se puede decir que el ser humano habita estas tierras? En El Infiernillo, provincia de Tucumán, una reciente investigación arqueológica, a cargo de Nurit Oliszewski, investigadora del Conicet en el Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES), produjo un hallazgo que podría ser una pieza fundamental para completar el rompecabezas del poblamiento humano en esta región.

Hasta el momento, todas las evidencias de tempranas ocupaciones se hallaban en la Puna, y había un gran vacío de información en otras regiones del Noroeste argentino, como en los valles y llanuras del este. Según el doctor Jorge Martínez, también investigador del Conicet e integrante de este equipo de investigación, se pudo conocer la presencia de grupos sociales sedentarios, agrícolas y pastoriles mediante exploraciones e imágenes satelitales, que detectaron numerosas estructuras a cielo abierto conformadas por muros de piedra. Estas estructuras son visibles en superficie, dado que la vegetación del área está conformada por pastizales de escasa altura, característicos de esa altitud tan particular: 3.000 metros sobre el nivel del mar. Según dataciones Carbono-14 (C14) [1], las huellas de estos grupos, ya productores de alimentos, corresponden al lapso comprendido entre el año 0 y el 500 DC.

En este contexto, dominado por evidencias arqueológicas posteriores al cero de la era cristiana, se produjo un novedoso hallazgo que abre nuevas perspectivas en cuanto a la antigüedad de las ocupaciones humanas en la provincia de Tucumán. En el Infiernillo, en el sector sur de la Quebrada de Los Corrales, fueron encontrados artefactos de piedra que por sus características morfológicas remiten a una antigüedad mayor que las establecidas para los mencionados grupos agro-pastoriles de 2000 años atrás. En este sector, denominado Taller Puesto Viejo 1, se realizaron excavaciones en las que fueron distinguidas tres capas de sedimentos con numerosos vestigios arqueológicos. En la capa más profunda, y por lo tanto la más antigua, se halló un fragmento de hueso de camélido que fue posteriormente enviado a un laboratorio de Estados Unidos para conocer su antigüedad. “¡El resultado de la datación C14 fue espectacular!” manifestó el doctor Martínez en julio de este año. “Dio 7.420 años de antigüedad, ¡equivalente a unos 5.470 años AC! Este es un excelente dato que confirma la presencia de "viejos" grupos cazadores en el oeste de la provincia de Tucumán. De hecho es, por ahora, el fechado más antiguo tanto para Tucumán como así también para los valles del noroeste en general”.

Este hallazgo demuestra que grupos tradicionalmente conocidos como cazadores-recolectores habitaron muy tempranamente tierras del Noroeste argentino, antes de establecerse como sociedades agrícolas. La denominación cazadores-recolectores hace referencia a la economía de subsistencia de estos grupos, que estuvo basada en la caza de animales silvestres, como guanacos, vicuñas y roedores, y en la recolección de frutos silvestres, como el algarrobo y el chañar. “Hasta el momento, las evidencias más antiguas de ocupaciones humanas en el NOA fueron detectadas sólo en el ámbito de la Puna, por lo cual contar con un registro de más de 7.000 años en una zona alejada de la Puna, nos permitirá completar y avanzar en el conocimiento y comprensión integral del pasado prehispánico de la región en su conjunto”, dijo Martínez.

Estos descubrimientos reflejan el gran potencial arqueológico de esta zona, casi inexplorada, y lo mucho que queda por descubrir sobre el pasado prehispánico en el Noroeste. En palabras del investigador, “una gran sorpresa, pero a la vez algo muy esperado". Finaliza el investigador: "Fue altamente gratificante para mí y para todo el equipo de trabajo ya que, a pesar de las dificultades, logramos sacar a la luz algo muy importante para la sociedad toda, aportando al conocimiento de un pasado remoto que aún tiene muchos interrogantes por resolver y permanecen escondidos bajo tierra”.



[1] Método de datación radiométrica para determinar la edad de materiales que contienen carbono hasta unos 60.000 años.  La datación radiométrica es el procedimiento técnico empleado para determinar la edad absoluta de rocas, minerales y restos orgánicos.

Vistas: 242

Comentario

¡Tienes que ser miembro de RMA Red Mexicana de Arqueología para agregar comentarios!

Únete a RMA Red Mexicana de Arqueología

Suscribirse a Noticias RMA Gratis

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

© 2019   Creada por Gustavo Ramirez.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio