LAS MUJERES EN LA ARQUEOLOGÍA MEXICANA (1876-2006).
LOGROS, TRABAJOS Y APORTES.
Paloma Estrada Muñoz
2012


LAS MUJERES EN LA ARQUEOLOGIA MEXICANA

Vistas: 144

Comentario

¡Tienes que ser miembro de RMA Red Mexicana de Arqueología para agregar comentarios!

Únete a RMA Red Mexicana de Arqueología

Comentario de PALOMA ESTRADA MUÑOZ el enero 15, 2013 a las 12:22am

Estimada Ma. Eugenia,

1.- Cómo la lengua influye en nuestra percepción de la realidad. Los lingüistas deben ocuparse de la descripción de las lenguas y no de su regulación. La lengua es un producto cultural que ha sido elaborado por un colectivo determinado, creada para la comunicación y la explicación de la realidad. Los y las antropólogas culturales dicen que es una representación simbólica de la realidad, construida a partir de las necesidades de la realidad. Hay maneras diferentes de explicar la realidad, suponiendo que parcelamos la realidad de manera arbitraria.

Las lenguas presentan asimetrías designativas internas. Esto se refleja entre los hombres y las mujeres, somos iguales pero se nos trata socialmente diferente.

Dos lenguas distintas pueden ser asimétricas debido a que no tienen por qué designar la realidad de la misma manera. Las asimetrías léxicas o gramaticales revelan un diferente interés por nombrar la realidad y ese diferente interés se perpetúa a través de la lengua.

Las personas que hablan lenguas distintas no observan el mundo de la misma manera. Las etiquetas tienen el poder de influir en las generaciones subsecuentes, limitando su percepción de la realidad a través de su vocabulario. Así se interioriza una manera de percibir la realidad, perpetuándose la cultura a través de la lengua.

Tiene que ver con la hipótesis del relativismo lingüístico de Sapir (Antropólogo): Vemos, escuchamos y obtenemos una experiencia como la hacemos, principalmente, porque los hábitos lingüísticos de nuestra sociedad nos predisponen hacia cierta clase de interpretación (1929).

Los limites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo (Wittgenstein, 1921). Las personas no somos libres a la hora de hablar y de elaborar nuestro pensamiento. Así el discurso científico nunca puede ser objetivo. Porque esas personas forman parte de una cultura concreta.

2.- Cómo la lengua oculta a las mujeres o haba de ellas de manera tendenciosa. Nos damos cuenta pues que han sido los hombres quienes han tenido el control del lenguaje.

Se ve una clara obsesión por describir y controlar el comportamiento sexual femenino, creando una estructura social simbólica para que las mujeres se convenzan que no tienen deseos sexuales, que deben ser fieles, preservar su virginidad, etc., difundido a través de las leyes, cuentos, mitos, etc.  La lengua tiene una visión masculina de la realidad, donde hay un colectivo masculino dominador y uno que es subyugado, el femenino.

3.- Lengua e ideología a los límites de la ciencia. La construcción del pensamiento occidental ha sido creada a partir de las categorías gramaticales de la lengua griega. Creándose por tanto un “desarrollo” de las teorías científicas a partir de la estructura de las lenguas indoeuropeas. Dejando evidencia también de que “los límites de la ciencia son los límites del pensamiento y el límite del pensamiento es el lenguaje”.

Características de la ideología: Es partidista, colectiva y disimuladora, es decir, tiene que enmascarar todo lo que la contradice y ocultar su naturaleza ideológica. Se cree (se vende como) racional, quiere convencer a través de argumentos, pero no los acepta si son contrarios. Su función es legitimar su propia existencia y justificar el poder. Está al servicio del poder.

De esta manera podemos decir que el dominio privilegiado de la ideología ejerce directamente su función específica en el lenguaje. 

El mito del Discurso Científico. La propiedad esencial del discurso ideológico es disimularse. La desmitificación del discurso ideológico permite identificarlo y caracterizarlo. Así podemos ver que todo discurso científico es ideológico en mayor o menor medida. Por tanto se hace necesario desmitificarlo.

EL CONCEPTO DE NORMA O IMPOSICIÓN DEL MODELO MASCULINO

Las autoridades y la norma. La norma lingüística sobre la que se sustenta la “norma” es la variedad masculina norteña. Los usos lingüísticos femeninos no forman parte de la norma. La manera de observar los conceptos gramaticales es la manera masculina y lo que refleja son las necesidades comunicativas de los varones y no las de las mujeres. Por tanto hay una segregación sexual y dialectal.

Lengua y variación. A lo largo de la historia se ha encontrado que las mujeres hablaban de una u otra manera, como forma de desviación de la norma, la masculina.

Diferencias sexolectales. Las mujeres tienen mayor apego a lo que se considera correcto, mientras que los hombres se inclinan por el prestigio encubierto, por tanto no tienen que utilizar la lengua para recordar que funcionan dentro del mismo estatus.

Podemos decir que vemos la afectividad lingüística frente a la inexpresividad lingüística; la cortesía lingüística en oposición a la agresividad lingüística; y el discurso colaborativo (sororidad) vesus discurso competitivo. Observamos así una “cultura policrónica” o dos culturas diferentes, la de los hombres y la de las mujeres.

Cada uno de los sexos percibe nítidamente los rasgos atribuidos a su propia variedad pero no los del otro sexolecto. Las creencias lingüísticas sobre los sexolectos son variables, por tanto, dependen de la influencia de factores sociales.

¿Cómo puede decir un gramático que el masculino incluya al femenino si la población receptora no lo hace? El poder que tiene la visión androcéntrica de la realidad hace que palabras que no sean masculinas (como gente) tampoco incluyan a las mujeres. Si el masculino es interpretado como especifico, significa que es así en la lengua. El masculino no incluye a las mujeres porque en la mete siempre hay un varón.

El género solo puede explicarse desde el punto de vista semántico cuando se esta sexuando a las y lo seres. Todo aquello que no es específicamente femenino se interpreta como masculino, invisibilizando a las mujeres.

Estas reflexiones fueron tomadas en la clase de DISCURSO NORMATIVO Y ANDROCENTRISMO: LOS DICCIONARIOS Y LA GRAMATICA, Impartido por la Dra. María Ángeles Calero.

Si deseas más información al respecto, no dudes en comunicármelo.

Un saludo cordial, Paloma.

P.D. Gracias por las felicitaciones, pues es mi primer libro y me siento muy feliz y orgullosa por este logro.

Comentario de Ma. Eugenia Márquez Calderón el enero 14, 2013 a las 4:55pm

Chispas. No existe la palabra "miembra. Si al supuesto feminismo, le molesta que exista la letra o, reformen el lenguaje; inventen una lengua especial para hablar de nosotras. Por cierto deberían decir "feminisma"

(Perdón por el desfase)

Qué bien que haya elaborado una investigación tan importante. Congratulaciones.

Suscribirse a Noticias RMA Gratis

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

© 2019   Creada por Gustavo Ramirez.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio