Escuela de Restauración del Occidente en peligro de desaparecer

Dilema urgente: quién debe pagar el futuro de la ECRO

*Labor de restauración. La escuela ha tenido casi 300 alumnos durante sus 14 años de trabajo.

*El director de la institución sólo se ha pronunciado a favor de que la escuela continúe

*La falta de dinero federal obliga a buscar opciones de financiamiento, según el Gobierno del Estado

GUADALAJARA, JALISCO (09/MAR/2014).- La Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) tiene que continuar: ésa fue la declaración que Alejandro Canales Daroca, director de la institución, expresó tajantemente desde que en noviembre pasado la institución fue señalada como uno de los organismos públicos descentralizados (OPD) que, de no hacerse autofinanciable para 2015, está en riesgo de desaparecer del presupuesto estatal.

Aunque Canales Daroca no ha emitido una declaración oficial en nombre de la escuela a los medios ni a los propios alumnos, entre la comunidad cultural de Guadalajara se han encendido los focos rojos ante la problemática que se generaría si la institución desaparece a casi 14 años de haberse fundado bajo la dependencia de Educación el 7 de marzo del año 2000, y que ahora coordina la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología.

Canales guarda silencio ante los tambaleantes escenarios que la escuela enfrenta desde hace un par de años. Por una parte, se expuso la dificultad económica de la escuela luego de que se hiciera pública una carta —fechada el 15 de noviembre— dirigida a Rafael Tovar y de Teresa, director del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), en la que la ECRO y la comunidad cultural solicitaron que la dependencia federal entregara los recursos correspondientes en 2012, pues la ausencia de dinero ya afectaba a las prácticas de campo de los estudiantes.

“La ECRO atraviesa por serios problemas presupuestales debido a que el Conaculta, a través de la Dirección de Sitios y Monumentos, no ha cumplido, desde el año 2012, los pagos establecidos en el convenio de financiamiento para dicha institución. Esto ha generado serios problemas en la operación de la institución, incluyendo el retraso en los pagos al personal; la interrupción en los pagos de impuestos, pensiones y seguros; la cancelación de prácticas de campo y proyectos para estudiantes; la carencia de materiales y equipos de trabajo y enseñanza, así como la pérdida de personal docente”, se expresó en la misiva; Canales no respondió ante la pregunta de cuántos despidos se han realizado en la institución y por qué motivos.

Pero no fue hasta que Ricardo Villanueva Lomelí, secretario de Planeación, Administración y Finanzas (Sepaf), declaró cantidades erróneas sobre el total de egresados, titulados y profesores que están y han pasado por la historia de la ECRO —además de argumentar que hubiera salido “más barato” haber enviado a los titulados con mil 600 euros a una escuela extranjera—, que quedó en duda la continuidad del subsidio estatal para la institución, por tratarse de un OPD candidato a ser puesto “en capilla”. No obstante, la escuela tapatía ingresó en el presupuesto jalisciense de 2014 con un monto de cinco millones 269 mil pesos.

En febrero de este año, Villanueva Lomelí aclaró que la Sepaf busca impulsar la independencia económica de la ECRO mediante diversas opciones que se plantearían luego de que la dependencia estatal realice el análisis financiero hacia la institución: “Hay que revisar; creo que hay un gran nicho en materia de restauración en el que la ECRO podría fungir como restauradora”, explicó el titular de la Sepaf.

Villanueva argumentó que la Sepaf no es la responsable de cuestionar el valor académico y el impacto cultural que genera la ECRO en materia de conservación y restauración, pero sí debe atender a la entrega de recursos para su operación, por lo que expresó preocupación ante la latente ausencia de recursos federales en próximos años.

“Deben reconocer que la gestión de recursos federales se ha venido a casi nula, hay que ir por recursos federales (…) para 2014 la Federación ya advirtió que no va a dar recursos: lo que hoy nos costaba cinco, ahora nos va a costar 11 (millones de pesos). Ante la caída de los recursos federales, ¿a quién le va a costar esa caída? El año pasado nos costó a nosotros, porque le tuve que mandar dinero extraordinario a la ECRO para que pagaran”, declaró Villanueva.

Añadió que la estabilidad económica de la ECRO alertó a la Sepaf en octubre pasado, cuando la institución “nos empieza a pedir dinero para pagar su nómina. El tema es cuando una escuela se empieza a quedar sin recursos y no tiene ni siquiera para pagar la nómina. Hay que revisar qué está pasando y presionar para tener alternativas más sanas de financiamiento”.

PERFIL

Alejandro Canales, un líder silencioso


Es arquitecto egresado de la Universidad de Guadalajara. Desde la creación de la ECRO en 2000, Canales Daroca asumió la dirección de la institución, cargo en el que ha permanecido casi 14 años, pese a que el reglamento de la escuela señala —en su artículo 15— que el periodo de dirección es de cuatro años con posibilidad de ser ratificado por un periodo más. Canales tiene poco más de tres periodos al mando.

En 2013, el Instituto de Transparencia e Información Pública del Estado de Jalisco (Itei) determinó, por primera vez en su historia, sancionar con la separación del cargo por 15 días y multa a seis funcionarios de la ECRO, incluido Canales Daroca, por la omisión del envío de sus criterios generales, en materia de protección de información confidencial y reservada, así como de la actualización de la información fundamental. El director de la ECRO logró interponer un amparo y así evitó la sanción económica y la suspensión de su cargo.

Desde que la ECRO hizo pública su inestabilidad económica en octubre ante la ausencia de recursos federales, Canales ha evitado hablar con los medios de comunicación, incluso cuando la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas anunció la revisión a organismos públicos descentralizados.

El secretario Ricardo Villanueva declaró que, en octubre de 2013, la ECRO recibió recursos extraordinarios de la Sepaf para poder pagar la nómina, algo que Canales tampoco ha explicado.

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SON RECONOCIDOS POR SU TRABAJO DENTRO Y FUERA DE MÉXICO

Labor de los egresados, un argumento a favor

Lejos de la turbulencia administrativa y financiera, desde su creación la ECRO ha mostrado resultados significativos para el patrimonio de la metrópoli: cuenta con nueve generaciones egresadas, con 121 alumnos en total, de los cuales 25 lideran proyectos públicos y privados relacionados con la restauración y conservación no sólo en Jalisco, sino en dependencias federales como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) e internacionales como el Museo de Arte de Chicago y el Museo Romano-Germánico de Colonia, en Alemania.

El objetivo primordial de la ECRO a través de la Licenciatura en Restauración de Bienes Muebles es “formar restauradores profesionales capaces de programar, coordinar y ejecutar procesos y proyectos de restauración de bienes culturales muebles, coadyuvando a su valoración, estudio y divulgación”, en los ámbitos de la cerámica, pintura mural y de caballete, escultura, papel y documentos gráficos, metales, textiles y materiales arqueológicos, entre otros.

Para muestra, Karla Jáuregui, egresada de la primera generación (2000-2005), es uno de los referentes al hablar sobre el patrimonio de Guadalajara. Tras concluir su especialidad en materiales pétreos, estuco, pintura mural y superficies arquitectónicas históricas, en Hildesheim, Alemania, la restauradora volvió a Guadalajara para hacerse responsable de intervenciones en la Catedral, el Palacio de Gobierno, la Biblioteca Iberoamericana y el templo de Santa Mónica, entre otras edificaciones, además de participar en la zona arqueológica Ek Balam, en Yucatán.

Son al menos siete los talleres particulares instalados por egresados de ECRO: Memento Restauración, Malva Restauración, María Larios Morones, Miriam Limón Gallegos y Óscar García Rodríguez (en Guadalajara), Gabriela Contreras y Joselia Cedeño (en Michoacán), y Juan Montoya Polín (en Guanajuato), además de que la escuela obtuvo el Premio del INAH Paul Coremans de 2012, entregado a las mejores tesis de la licenciatura en el área de Conservación de Bienes Muebles, por los trabajos de Ana Laura Camacho Puebla (quien actualmente es profesora de la ECRO y responsable de conservación del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara) y Francisco Mederos Henry, que cursa su maestría en Bélgica.

Desde su nacimiento, la ECRO suma más de 100 participaciones en proyectos de restauración de bienes culturales, entre los que destacan la recuperación de la pintura mural en la capilla Los Ángeles Músicos, del siglo XVI, de La Huatápera de Uruapan, y la conservación en el Cementerio de Esculturas del Ex Convento de Tzintzuntzan, ambos de Michoacán.

También, las labores de conservación preventiva y restauración de los murales de José Clemente Orozco de la Capilla Tolsá, del Instituto Cultural Cabañas, y del Paraninfo de la Universidad de Guadalajara, y la restauración de pintura de caballete en la Parroquia de Santiago Tejupan, de Oaxaca, entre otras.

CON PESO INTERNACIONAL

En México existen nueve instituciones —reconocidas por la Secretaría de Educación Pública y por el Instituto Nacional de Antropología e Historia— que ofertan la enseñanza profesional de la conservación y restauración, y la ECRO de Guadalajara es una de las más buscadas por extranjeros: desde 2003, la escuela tapatía ha albergado a 26 alumnos extranjeros que han cursado distintas disciplinas de especialización. Para el periodo marzo-julio 2014, la escuela aceptó a cinco estudiantes procedentes de Argentina, Alemania, Italia, España y Estados Unidos.

Para ser admitido en la institución, el alumno candidato debe cubrir requisitos básicos y una capacidad económica de al menos cuatro mil 500 pesos para la colegiatura semestral, además de mil 100 pesos por la inscripción (incluyendo guía de estudios y examen de admisión) de único pago en el primer semestre.

Además de ofrecer al alumno el desarrollo teórico y práctico, la ECRO presume de tener un alcance académico con 14 instituciones vinculadas en conservación y restauración: seis nacionales y ocho internacionales, entre las que se mencionan a la Universidad de Artes y Ciencias Aplicadas de Hildesheim, Alemania; la Universidad Politécnica de Valencia y la de Granada, ambas en España; el Instituto Real del Patrimonio Artístico de Bélgica y la Universidad de Minas Gerais, en Brasil, por ejemplo.

Lo anterior ha permitido que 28 alumnos de la ECRO cursaran el semestre optativo en el extranjero y 46 a escala nacional.

A DETALLE

Un proyecto educativo singular


> La escuela cuenta con docentes especialistas de restauración de distintos materiales, además de expertos en química, historiadores del arte, biólogos, arqueólogos, antropólogos, artistas plásticos y arquitectos.

> En 1995 la ECRO creó el Foro Académico de la Escuela de Restauración y Conversación de Occidente, en el que se abordan temas relacionados con el estudio y conservación del patrimonio cultural con enfoques multidisciplinarios, liderados por expertos en historiadores del arte, filósofos, arqueólogos, antropólogos y químicos.

> La Escuela de Conservación y Restauración de Occidente está ubicada en la Antigua Escuela Modelo de Jalisco Miguel Ahumada, en la calle Analco 285 esquina Medrano; el edificio —construido en 1910 con un estilo del Porfiriato en cantera— está en comodato y es propiedad del Gobierno del Jalisco.

> La escuela cuenta con seis talleres de restauración, un laboratorio de química y una biblioteca con cinco mil ejemplares, entre libros, revistas, periódicos, informes, videos y discos compactos.

FRASES

"Cuando abre la ECRO en el año 2000, surge la segunda Licenciatura en Restauración. La escuela fue el primer proyecto exitoso de descentralización de la educación en restauración".

Mauricio Jiménez Ramírez, coordinador de la licenciatura en conservación y restauración de bienes culturales muebles de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

"Una escuela como la ECRO tiene que verse dentro del sistema educativo nacional, en el que lo que tiene que primar es la oferta académica que garantice que el país tenga suficiencia y formados a restauradores que son indispensables para un país que tiene exceso de patrimonio: tenemos mucho que cuidar".

Eduardo Cruz Vázquez, experto en política cultural.

"Veo que trabajan estupendamente bien, tienen un profesionalismo que no ha caído en ningún momento. No ha habido ningún obstáculo para que hagan su trabajo profesional, tanto alumnos como las profesoras que coordinan el taller. Lo académico en la ECRO no ha decaído para nada".

Mónica del Arenal, directora del Museo de la Ciudad.

NUMERALIA

Saldos de 14 años de trabajo

1,468
 obras han sido intervenidas por la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO) desde su fundación, entre piezas de cerámica, escultura policromada, documentos, libros, objetos metálicos y murales.

50 son los proyectos de restauración a escala nacional en los que ha participado.

146 alumnos y egresados han prestado servicio social local y nacional desde 2005.

10 semestres dura la licenciatura en ECRO (cinco años)

288 alumnos han sido aceptados en la ECRO; 167 no concluyeron los estudios completos.
Fuente:elinformador.com.

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